Desde el gimnasio

¿Cómo elegir dónde entrenar?

Recién iniciado el 2015 y poco a poco regresando todos a la vida normal después del periodo vacacional, el próximo lunes ya prácticamente todo el sector estudiantil se reintegra a las aulas, por lo que como cada año, se espera la llegada masiva a los gimnasios de la localidad en busca de cumplir uno de los propósitos más socorridos de esta temporada, por lo que vale la pena repasar algunos puntos importantes antes de tomar la mejor decisión para elegir dónde entrenar.

Además del servicio, atención personalizada, calidad de equipos, ambiente y profesionalismo, uno de los aspectos que en muchas ocasiones no se considera y termina siendo determinante es del espacio y capacidad instalada del gimnasio o centro de acondicionamiento.

Sobre todo en esta época la mercadotecnia y la guerra de precios y promociones son la mayor competencia entre gimnasios y eventualmente quienes acuden a conocer las instalaciones, lo hacen en su tiempo libre o en su día de descanso y no necesariamente a la hora en que pretenden entrenar, lo cual puede ser un error, sobre todo si se trata de un establecimiento que en sus horas pico es muy diferente al momento en que se acudió a pedir información.

Es muy común que en función del precio y las promociones, así como la imagen en la decoración del establecimiento, cautiven al nuevo prospecto que se inscribe con mucho optimismo y cuando regresa al día siguiente en una hora más concurrida se da cuenta de que no hay suficientes aparatos, el gimnasio luce lleno, es difícil entrenar y por si fuera poco, los instructores están ocupados, mientras el recién ingresado usuario que a veces incluso paga anualidades o firma convenios mensuales, se da cuenta que su elección no fue la indicada y su dinero se esfumó porque el negocio ya lo convenció, ya le cobró y posiblemente deje de interesarse si regresa o se siente satisfecho con lo que le ofrecieron.

Por ello una útil sugerencia es la de revisar minuciosamente el número de máquinas y equipos con que cuenta el gimnasio, calcular más o menos cuanta gente pudiera entrenar al mismo tiempo, preguntar por los horarios más concurridos que regularmente son entre 6 y 8 de la mañana y de 6 a 9 de la noche, así como visualizar cómo será la primera semana de entrenamiento, ya que muchas veces la hora de la comida o el sábado que se acude a pedir informes, es muy diferente a lo que sucederá en realidad al momento de hacer uso de los servicios que se contratan.

Evidentemente si por ejemplo, el local tiene un solo banco para pecho, una sola prensa para pierna, una máquina para cada parte corporal y sólo un par de mancuernas de cada peso, así esté nuevo el negocio, esté impecablemente decorado y ofrezca excelentes precios o promociones, lo más probable es que será una elección en la que se tendrá que hacer fila para usar los equipos, en el mejor de los casos.

Si lo que se busca es cumplir ese anhelado propósito de año nuevo, hay que asegurarse que el gimnasio tiene capacidad en equipo, baños e instalaciones, para poder atender al usuario todo el día, además obviamente de un precio justo, variedad de clases, calidad de atención y profesionalismo del personal.

¡Feliz regreso o ingreso al gym en este 2015!

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