Desde el gimnasio

El doping y sus consecuencias

Mañana sábado arrancan las actividades oficiales de la asociación de físico y fitness de Puebla con el seminario “El Doping y sus consecuencias” impartido por el maestro José Luis Rentería Vázquez, tema por demás interesante por la proliferación del uso de esteroides en este deporte y la responsabilidad con la que ahora las autoridades parecen decididos a entrarle a un asunto que por muchos años fue considerado un mito o un tabú.
Apenas la semana pasada, comentando el tema con una excelente endocrinóloga de Puebla, nos compartía un boletín médico en el que se destaca que en Estados Unidos el uso de esteroides, andrógenos y hormonas es ya considerado como asunto de salud pública al afectar a por lo menos 3 millones de personas registradas por la sociedad americana de endocrinología.
Parecería paradójico que un deporte que a nivel profesional en los Estados Unidos está sometido a las pruebas de antidoping y en el que la venta de esteroides de uso deportivo está prohibida y penalizada por la ley, tanto el mercado negro por una parte, como las estrategias que usan los atletas para bloquear las sustancias y encubrirse para competir, sean prácticas comunes que además de antiéticas, ponen en riesgo la salud de millones de personas.
En el caso de México desafortunadamente ni siquiera se practica el antidoping y el mercado libre de esteroides abunda en los gimnasios, lo cual haría indispensable que las autoridades deportivas y de salud, fueran más responsables y regularan este controversial aspecto del deporte.
Decir sí a la regulación y no a la prohibición, haría que el mercado negro disminuyera y que hubiera un mayor nivel de consciencia sobre las consecuencias y riesgos en el uso de esteroides, para que ante una realidad innegable, al menos se proteja la salud de tantos jóvenes que cada vez más entran en el uso de estas sustancias, perdiendo toda mística de los clásicos de la era dorada que priorizaban el entrenamiento y la alimentación para construir sus cuerpos, mientras que en la actualidad se recomienda a jóvenes desde los 17 años a veces, el uso de andrógenos sin que sus organismos y su propia naturaleza hayan dado lo que podrían alcanzar libremente.
He escuchado decir a quienes defienden el uso de esteroides que es mejor que los jóvenes estén consumiéndolos en lugar de otro tipo de drogas, que si se hace con seriedad y profesionalismo los riesgos no son superiores a otras enfermedades como diabetes, colesterol y otros desórdenes alimentarios, entre muchos otros argumentos para defender su uso y el poder venderlos libremente y sin regulación.
Las muertes de atletas como la más reciente del campeón Mike Padilla el año pasado, múltiples historias de competidores que bajando de la tarima se fueron al hospital y muchos casos relacionados pueden ser documentados en youtube y en las redes sociales, como ejemplo de que el doparse sí conlleva riesgos y es importante primero, que los jóvenes y los atletas los conozcan y segundo, que las autoridades se decidan a legalizar y regular su uso.