Desde el gimnasio

¿Tiene que ser campeón el América?

Aunque cuando escribo las presentes líneas por el cierre de edición aún no se juega el duelo de ida de la final del futbol mexicana cuyo resultado se publica hoy, recuerdo que en la misma circunstancia en el torneo pasado auguré que entre Cruz Azul y América ganaría quien estuviera mejor preparado física y mentalmente, lo que sucedió y las Águilas se levantaron campeones, como para esta justa pronostico que será vencedor el que tenga un mayor equilibrio emocional entre los azulcremas y el León.
Para muchos analistas, aficionados y hasta “villamelones”, la obligación del triunfo es del equipo de Miguel Herrera, primero porque como superlíderes del torneo y defensores del título deben presentarse como los favoritos y segundo, porque con todo el “affaire” que se hizo con el tema de la Selección Nacional de México, su cambio de técnico y toda la “americanización” del tricolor, resulta casi imperativo que el equipo de Televisa logre el bicampeonato para justificar todo lo que ha sucedido en el futbol nacional desde la salida de Víctor Manuel Vucetich del seleccionado azteca.
La presión es mayor para los pupilos del “Piojo” Herrera y su estado emocional puede verse afectado, favorable o desfavorablemente, dependiendo del trabajo de vestidor y de motivación que esté realizando el director técnico con ayuda de los psicólogos deportivos que necesariamente deben ayudarle en estas circunstancias.
La “obligación” de ganar puede ser un factor motivante, si se considera que es un equipo “enrachado”, ganador, preparado y con un deseo ferviente de revalidar su corona, lo cual puede hacerlo un rival no sólo poderoso, sino portentoso.
De lo contrario, la presión excesiva por la exigencia del bicampeonato, puede traducirse en estrés y nervios que afecten su rendimiento en la cancha, ante un equipo como León que, en esa circunstancia sale como el retador, sin nada que perder y mucho que ganar.
En el terreno futbolístico ambos equipos tienen con qué, traen un futbol dinámico y ofensivo, quizás el León venga un poco más “embalado” por la liguilla que ha hecho llena de goles, contrario a un América a quien se le dificultó el paso por estas finales y el desgate físico de ser la base de una selección nacional que disputó en el repechaje su pase al mundial.
Sin duda esta final estará llena de futbol y garra, aunque en mi humilde opinión habrá de ganarla el que controle mejor sus emociones.