Desde el gimnasio

Redes peligrosas

Todas las ventajas que ofrece una tecnología en constante evolución como la internet y las redes sociales, pueden convertirse en un arma de doble filo como sucede actualmente entre los seguidores del físicoculturismo y el fitness, igual que en casi todo tema publicado en el ciberespacio.

En este deporte, a mi parecer los perjuicios han superado los beneficios, creando personalidades virtuales de jóvenes que sin consciencia y sin investigar o verificar lo que leen, simplemente imitan lo que se ha convertido en “moda” y que en muchos sentidos desvirtúa los principios y valores de esta disciplina.

Cada vez es más común encontrar en las redes un “caló” o “jerga” del físicoculturismo virtual con frases hechas que todo mundo hace propias, como si ello les diera identidad o como si al usarlas en automático se convirtieran en un musculoso deportista que debe firmar sus publicaciones con hashtags como #aquemarelpuerko #sinsacrificionohaygloria #modebestiaon #fierro y muchas otras muy características de estos personajes virtuales que muchas veces ni siquiera practican el deporte o bien escriben como si fueran Mr. Olympia y como si todos estuvieran pendientes de él o ella y jamás han ganado un premio significativo o han hecho algo trascendente en su carrera, convirtiendo este espacio en una vida ficticia que los hace sentir bien en una personalidad cibernética que suele contrastar con la realidad.

De esta forma, la evolución de las revistas de físicoculturismo de los setentas y ochentas que en todo el mundo eran pocas y muy bien documentadas, para muchos una fuente de inspiración para ingresar en este deporte, igual que lemas legendarios como “no pain no gain” (sin dolor no hay ganancia), han evolucionado o se han deformado al extremo de que hoy proliferan grupos en las redes sociales, donde todo mundo puede dar su opinión, sin importar si tiene conocimientos, experiencia, alguna certificación o al menos capacidad moral para sugerir algo públicamente.

Así vemos foros y anuncios abiertamente ofreciendo fórmulas mágicas, rutinas milagrosas, entrenadores en línea al por mayor que con unos cursillos y sin estudios, crean equipos y se autonombran “coaches”, como también prolifera por supuesto venta y promoción indiscriminada de esteroides sin ningún control, pese a que esta actividad en muchos países constituye un delito.

Lamentablemente, muchos jóvenes que se inician en este deporte, ven las redes sociales y todo lo que se publica en ellas como grandes aportaciones y esos mismos que para sentirse pertenecientes al mundo del fitness o el wellness imitan y copian frases hechas, de pronto comienzan a experimentar con dietas, rutinas o el uso de suplementos y esteroides sin ningún tipo de supervisión médica y control de calidad, lo que a la larga termina arruinando su economía, su salud y su forma de vida, además de su autoestima cuando ven que no les da resultados lo que leen en internet.

¡Tengan cuidado, no todo lo que se publica en internet es real, investiguen y no se dejen engañar!

http://twitter.com/omarcervantes67