Desde el gimnasio

Primera parada: Semana Santa

Parece que apenas ayer escribíamos del año nuevo 2015 y de los buenos propósitos que mucha gente se hizo de cambiar de hábitos, mejorar la salud y comenzar un programa de activación física y nutrición, que justo en la próxima semana llega a su primera evaluación natural, a las vacaciones de primavera o de Semana Santa, en las que algunos se podrán sentir satisfechos de haber hecho la tarea, otros estarán conformes en haber comenzado una nueva forma de vida y muchos más se habrán quedado en un buen intento y hasta el momento no habrán alcanzado su meta.

Si bien la mayoría de las personas que en enero hicieron esas promesas, seguramente lo planearon como un cambio paulatino, a decir verdad muchos se pusieron como primera parada la Semana Santa como oportunidad de ir a la alberca o a la playa y poder comprobar si sus esfuerzos han valido la pena.

Cualquiera que sea el resultado hasta ahora, lo deseable sería hacer un balance y si hay oportunidad, tomar algunos días de descanso para replantear y afinar objetivos para la próxima temporada que es la llegada del verano. Ser honestos en lo que se hizo bien y en lo que se hizo mal, reconsiderar cuáles son las próximas metas y vivir este periodo vacacional que inicia este fin de semana, sin remordimiento y con gusto, sabiendo que como dice el refrán, “lo hecho, hecho está”.

A menos que seas competidor de alto rendimiento y tengas una ruta trazada para tu siguiente evento, al resto de los deportistas les recomiendo aprovechar sus vacaciones y tomar un descanso físico, mental y emocional que no sólo es útil sino necesario, para retomar fuerza de todo tipo y recargar energía para seguir con entusiasmo en este maravilloso camino del cuidado de la salud a través del ejercicio físico y la sana alimentación.

Esta semana mientras entrenaba, recordaba cuando adolescente hace ya algunas décadas, allá por los 80’s, cuando los hoteles no tenían lugares para ejercitarse, en unas vacaciones de semana santa era tal mi pasión por los fierros que tuve la genial idea de llevarme unos discos, unas mancuernas y unas barras a mi viaje, con la creencia de que por parar algunos días podría estancarme o perder “mis ganancias”.

Hoy entiendo que las “ansias de novillero” que muchos tuvimos alguna vez y que se convierte en prácticamente una religión estar a dieta y entrenar sin parar, resulta contraproducente en realidad debido a que el cuerpo necesita descanso para crecer y estar saludable, mientras que la mente es indispensable liberarla de cualquier cantidad de estrés para poder mantenerse sumando logros positivos.

Así que a descansar y a replantear objetivos para tu regreso de vacaciones, que lo que no hiciste en cuatro meses no lo harás en unos días y si lograste avances, no los perderás en una semana.

 

Twitter @omarcervantes67