Desde el gimnasio

¿Fisicoculturistas o bebés?

A raíz de mi colaboración de la semana pasada en la que nos cuestionábamos de la existencia de una fórmula mágica para crecer muscularmente y disminuir de grasa corporal, con algunos conceptos del Mr. Olympia 1983, Samir Bannout, sobre la importancia del entrenamiento inteligente, la alimentación adecuada y el descanso imperativo, recibí un mensaje que me pareció importante compartir esta semana.
Este lector que nos hizo favor de escribirnos nos comentaba que existe mucha similitud entre la vida de un bebé y la de un físicoculturista que basan su rutina diaria en comer, dormir y ejercitarse, cada uno de ellos a su nivel.
En efecto, si alguien le comentara que para crecer adecuadamente, más que usar hormona de crecimiento o sustancias exógenas, la fórmula es comer cada tres o cuatro horas correctamente, dormir ocho horas al menos durante la noche y en el día hacer alguna siesta, así como mover el cuerpo en los periodos restantes, usted podría pensar que se trata de un bebé en crecimiento o un fisicoconstructivista en preparación.
Estudios médicos y científicos explican que en la noche cuando el individuo duerme, el cerebro de forma natural envía las señales para que el cuerpo produzca su propia hormona de crecimiento y con ello logre fortalecer y expandir sus huesos y músculos, a la vez de equilibrar su metabolismo y por consecuente, con una excelente alimentación y actividad física, reducir el índice de grasa corporal.
Samir Bannout, el “León de Líbano” y Dorian Yates, seis veces Mr. Olympia, coinciden en establecer que el momento en que el cuerpo del atleta crece muscularmente y se convierte en una máquina quema grasa, es justo el periodo de descanso entre un entrenamiento y otro si el individuo está nutriéndose de la manera más adecuada a su metabolismo, en una combinación correcta de proteínas, carbohidratos y grasas saludables.
Si desean más datos sobre esta “fórmula mágica” recomendamos buscar www.dorianyates.net donde podrán ahondar en estos conceptos.