Tiempo de compensación

¿No que el Tri era prioridad?

La negativa de algunos clubes y jugadores para reforzar a la selección mexicana en Copa Oro es el fiel reflejo de lo mucho que pesa el certamen. El realizar la justa cada dos años o que sea tan largo, no resulta tan valioso para las selecciones, más bien, como ocurre ahora, pesa el tener dos torneos. Y el que organiza la Concacaf, al menos para el Tricolor, pasa a segundo término.

Juan Carlos Osorio tenía en mente al menos a siete elementos para redondear el plantel que competirá en el ya mencionado certamen. Se habló de Oribe Peralta, de Oswaldo Alanís, de Jürgen Damm. Lo cierto es que, fuera el jugador que fuera los clubes no iban a aceptar porque llegarían a la Liga Mx sin el descanso adecuado.

Los equipos no se van a arriesgar a no tener a sus mejores piezas en la competencia que a ellos les importa, por un torneo en el que, en esta ocasión, parece, solo se juega el orgullo, pues al no ser segura la próxima Copa Confederaciones, no se puede decir que el campeón de Concacaf ya tenga medio boleto para asistir al que sería Qatar 2021.

Además, para la segunda ronda de la Copa Oro, se pueden cambiar a siete jugadores. Pueden entrar elementos nuevos, y el único que podría incorporarse es Érick Torres, quien ha tenido una gran temporada con el Dynamo.

Si bien es cierto hubo ediciones interesantes, de esas que mantienen al aficionado metido en el duelo, parece que ésta no será una de ellas. Al menos eso se vislumbra.

Queda claro que, en algunos casos, la selección mexicana no es prioridad para los clubes mexicanos, como se ha dicho en tantas ocasiones.

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