Tiempo de compensación

Un México camaleónico

No encontramos la cara de México. Su juego puede cambiar de un instante a otro, sin siquiera necesitar otro partido. Es preocupante esa situación, y el entrenador Juan Carlos Osorio debe pulir esos detalles que han amarrado a los suyos en incontables pasajes.

También es verdad que el colombiano logró lo que varios no. Por más que se diga que los equipos de la Concacaf no tienen la misma fuerza que otros procesos, desde Ricardo La Volpe no hubo entrenador que destacara con resultados. Así que, de la dolorosa caída contra Chile en la Copa América Centenario, de los lamentables momentos en la pasada Copa Confederaciones y de la eliminación en semifinales en la Copa Oro, es momento de olvidarse.

Osorio dirigirá a México en Rusia 2018 (a menos que algo grave pase en el camino). El plan está diseñado para eso. El ¡fuera Osorio! que reclaman cada vez que se pierde un partido parece desproporcionado en la cabeza de la mayoría de los directivos. Más bien, ahora en el cuadro azteca se tienen que enfocar en trabajar esos altibajos. En no perderse. Adelante, se tienen jugadores interesantes, y ante Honduras lo demostraron por instantes, pero bastaba ver las llamadas de atención de Oribe Peralta hacia algunos de sus compañeros para saber que otros momentos no encontraban por dónde atacar.

La defensa es otro foco de atención. En la Copa Confederaciones tuvieron desatenciones increíbles. No importa quién la componga, hay que poner énfasis en eso, porque ya quedó demostrado que, las potencias no perdonan.

Es momento de la autocrítica. No solo de parte de Osorio, quien a veces lo intenta, pero no le alcanza, sino también de los jugadores. Varios de los que juegan en Europa no pasan por su mejor momento, y ese panorama tendría que cambiar de cara a Rusia. Hay que pulir, porque tampoco se trata de entrar de nueva cuenta en esa inercia del cambio de entrenadores. 

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