Tiempo de compensación

El ‘hijo’ rebelde del "Tuca"

Dicen que el ego es falta de madurez, y a Alan Pulido, parece, ambas cosas lo han hecho equivocarse, al menos eso dicta su estatus en el futbol mundial. El chico que pulió el Tuca salió rebelde, y le dio la espalda por perseguir el sueño europeo.

Todo comenzó en el Preolímpico del 2012 que realizó de manera extraordinaria, fue campeón de goleo y figuró como uno de los prospectos a convertirse en el goleador mexicano que siempre se requiere.

Se paseaba sonriente por la zona mixta de aquel certamen, daba declaraciones a los medios que, a decir verdad, ya lo veíamos en los Juegos Olímpicos de Londres. Pero cuentan, al entonces técnico Luis Fernando Tena no le gustó ese exceso de confianza y lo dejó fuera de la justa.

Esa fue la primera estocada a su trayectoria, y faltarían más. Miguel Herrera le dio la confianza en selección mayor. Debutó en un amistoso contra Corea del Sur y anotó tres goles. Se enfilaba al Mundial de Brasil 2014, y en Tigres ya había tenido sus momentos, pero ese año terminaría su relación con los felinos porque según él ya había expirado su contrato y el club demandaba lo contrario. Ahí empezó la pelea legal.

Entre las decenas de razones, más rumores que verdades, se dijo que Alan ya no quería estar en Tigres porque no le agradaba el trato de su entrenador Ricardo Ferretti.

La versión es distinta en el interior del conjunto del norte. Y el ingeniero Alejandro Rodríguez, presidente de Tigres, me detalló que esa versión es falsa: “Ricardo Ferretti agarró a Alan Pulido desde que tenía casi 14 años, era casi su hijo. A uno de los que más le dolió la partida de Alan fue a Ricardo, le dedicó horas para pulirlo, y de repente sale con esta batea de babas, pues cómo crees que se sintió Ricardo, ¿mal, verdad?”.

Enseguida, explicó que pese a la decepción, el Tuca “sigue ayudando a otros jugadores, que es muy perfeccionista, claro, que es muy exigente, por supuesto, que es el primero que llega y el último que se va, por supuesto, pero siempre está dispuesto ayudar”.

Con esa actitud Alan perdió su proyección en la Liga MX, en selección (pese a que acudió al Mundial de Brasil), y la credibilidad de varios equipos, pues aunque un par de clubes, entre ellos Chivas, lo querían, les dio largas y luego los desechó. El fin de semana anotó su primer gol en la Liga griega con el Olympiacos, un instante de fama que le ha costado mucho, porque ha jugado escasos minutos, y su trayectoria en el extranjero no ha sido proporcional a lo que ha sacrificado en México.

Sin embargo, solo el tiempo dirá si la actitud y el proceder del atacante rendirán frutos más adelante.  

 

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