Tiempo de compensación

¿Hay tiempo para que resurja Ángel Reyna?

Jorge Vergara lo describió como "un talento desperdiciado". El dueño del Guadalajara lo arropó hasta el final, pero Ángel Reyna, duro y resistente hasta en el convencimiento, siempre estuvo lejos de encajar como una figura del club, y no por falta de capacidad, pues en sus mejores instantes lucía sus regates, el buen disparo de larga distancia y lo efectivo que era. Esa era una buena definición de él, pero en pasado. En una entrevista que concedió Guillermo Lara, su representante, a La Afición, justo cuando el jugador salió del cuadro tapatío, aseguró que no se acopló por los celos de un elemento al que se veía como ídolo (Omar Bravo). Cierto o no, el hecho fue que no destiló el talento que se sabe tiene. Muchos pensaron que su rebeldía le había quitado esa oportunidad de brillar, como también le sucedió en Monterrey, en donde no logró un buen desempeño. Para nadie es un secreto que ha tenido sus episodios polémicos, como cuando dijo "tenemos un capitán de agua y una defensa de plástico", en referencia a su entonces compañero en el América, Aquivaldo Mosquera. Ángel ha tenido buenas oportunidades, no ha podido consolidarse en alguno de esos equipos, a últimas fechas estuvo con Celaya, y ahora, está muy cerca de regresar al Veracruz, uno de los cuadros en los que se ha sentido cómodo. Eso significaría el regreso del futbolista al máximo circuito. Una nueva vía para liberarse de los traumas pasados.

La pregunta es, ¿le alcanzará el tiempo para brillar como pretende en Primera División? Tiene 32 años, y hace ya 12 que debutó en la Liga élite del balompié azteca con el América. En todo ese lapso ha dado chispazos interesantes, pero le hace falta consolidarse. Éste podría ser el último intento.