Tiempo de compensación

Osorio, casado con su idea

Caminaba de un lado a otro, con la sonrisa en el rostro, con mucha serenidad, y platicando con todo aquel que se lo pedía, sin el sello político que antes destilaba.

En los Juegos Olímpicos en Río, Juan Carlos Osorio mostró una faceta poco conocida en sus primeros meses como entrenador de la selección mexicana.

Eso sí, el 7-0 que recibió México en la Copa América Centenario por parte de Chile es un tema que sigue punzando, y otro más, anclado a él y por el que ha recibido muchas críticas, es la famosa rotación a la que tanto apela.

Respecto a esto, el colombiano no cambia de opinión, es un concepto en el que cree con vehemencia, y que pese a que algunos directivos le han aconsejado no manejarlo tan constante como lo hizo al ocupar, por ejemplo, tres porteros en un solo certamen, no lo dejará de lado.

La incógnita es saber cómo lo hará de hoy en adelante, porque es claro que lo sucedido en Copa América manchó, ante los ojos de gran parte de la afición, esa idea; si aplica la misma fórmula tendrá que reflejar en el campo que funciona.

En puerta hay dos compromisos de eliminatoria, la visita a El Salvador y el duelo en el Azteca contra Honduras (2 y 6 de septiembre), en los que llamará a la mayoría de los que fueron a Copa América.

Lo anterior porque el estratega trata de ser consistente con todas las convocatorias, y para él estos duelos son muy importantes, aunque el Tricolor ya esté clasificado al Hexagonal.

Será duro su regreso a escena, sobre todo cuando esté expuesto a los seguidores en el Coloso de Santa Úrsula, pero Osorio deberá pasar ese trago amargo y seguir; por supuesto, eso conlleva el demostrar que los buenos resultados que sacó cuando tomó el cargo serán constantes, y pesarán más que la imagen de ese humillante último partido.

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