Hablemos de Beisbol

Política de doble moral de directivos de la Liga Mexicana de Beisbol

No cabe duda que la crisis política que atraviesa nuestro país, ha apremiado no solamente a la clase política sino también al beisbol en concreto a la Liga Mexicana.

Ante la situación de la crisis, se creó el número de peloteros de doble nacionalidad que tendrían derecho a contratar los equipos, o sea los llamados pochos.

Me refiero, en concreto, a la reunión que tuvieron los directivos de la Liga Mexicana en Houston, Texas, con el presidente de Ligas Menores de Major League Baseball, el señor Pat O'Conner, a este respecto, en un artículo dije que cómo era posible que los directivos mexicanos no se hayan puesto de acuerdo y tuvieran que recurrir a una persona ajena a la Liga y sin conocimiento de México, esto para que él decidiera el número de peloteros que se contratarán con estas características, que al final fue todo lo que quieran; algo parecido a la política nefasta de Donald Trump con respecto a los inmigrantes y al muro, aquí en este caso al revés, un político mexicano aprendiz, Luis Videgaray, se le da todo el poder para negociar esto.

En el beisbol este señor O'Conner invoca nuestra Constitución en su artículo 30 y el párrafo II, que dice que son mexicanos los que nazcan en el extranjero de padre o madre mexicano.

Pero lo que no dice este señor O''Conner, y es la doble moral, que en Estados Unidos existe una Asociación de peloteros de Grandes Ligas que preside Marvin Miller y en la Liga Mexicana no existe a pesar de estar afiliados, y que está además también consagrada en nuestra Constitución en sus artículos 9, que dice que no se podrá coartar el derecho de asociarse y más concreto en el artículo 123, inciso XVI, que dice todos los obreros los peloteros, lo son porque son asalariados, como empresarios tienen derechos a coaligarse en defensa de sus intereses, formando Sindicatos, Asociaciones Profesionales etc.; a ver señor O'Conner y directivos de la Liga, ¿no están violando artículos constitucionales y qué les parecería que ahora los peloteros mexicanos acudieran a Marvin Miller para afiliarse a esa Asociación?

Otra, por qué no hay libertad para que los muchachos jóvenes firmen con equipos de Grandes Ligas y no necesariamente que tengan que ser firmados primero por un equipo de México, ¿no se estarán violando los derechos de estos muchachos?; en muchos casos ni siquiera se sabe cuánto le toca por firmar con equipos de Grandes Ligas y sólo ahora que vi la nota de Monclova, que vendió a dos muchachos, les toca el 25 por ciento; a este respecto, cómo puede ser posible que aunque estemos afiliados, no se sepa nunca la nómina de un equipo cuando en Grandes Ligas esto se sabe.

Otra doble moral, o incongruencia, es que en Grandes Ligas cuando un pelotero juega cinco años consecutivos, se declara agente libre, lo que le da derecho a firmar con el equipo que más convenga a sus intereses.

Bueno señores directivos y amables lectores, estas son algunas de las incongruencias que el señor O'Conner y directivos de la Liga Mexicana deberían de ir pensando.

Con respecto a los peloteros de doble nacionalidad, sería sano y conveniente que se checaran a través de Gobernación si las actas que presentan son originales, pues al respecto, el semanario Proceso sacó una información de que algunas actas son "chuecas".