Hablemos de Beisbol

Felicidades campeones

Finalmente, como se planteó en esta columna, no sucedió la tragedia que permitiera a los Pericos ser el campeón de la temporada 2016, esto después de que el lunes pasado estaba arriba en la serie 3-1.

Pero se dieron dos juegos de verdad cardíacos, el primero, el lunes 12 en el Estadio Hermanos Serdán, en el cual creo sin lugar a duda fue el más emocionante -a pesar del marcador 2-9- para los aficionados poblanos, los cuales estaban totalmente entregados a su equipo, algo que nunca había visto en toda mi vida en la afición poblana.

El fantasma del campeonato rondó en los más de 15 mil aficionados que estábamos seguros de que Pericos que coronaría en su casa, se llegó a la novena entrada con el marcador 2-1 a favor de Pericos, vino al relevo el cerrador Chad Gaudín y el primer bateador de Tijuana Dustin Martin conectó un largo elevado el cual calculó mal el jardinero Nyjer Morgan, y al perder la pelota, Martin llego hasta tercera con la carrera del empate, a continuación sendos errores del tercera base Amador y del short stop Carreón, hicieron posible un rally de 8 para que Pericos perdiera, esto con la desilusión de los aficionados, estábamos convencidos que Pericos ganaría uno de los dos partidos en Tijuana.

En el sexto, en otro juego cardíaco de los que nos acostumbró los Pericos en los playoffs, Pericos ganó 2-0 con soberbio pitcheo de Travis Blackley, al que sólo le dieron 2 hits en 8 entradas y ponchó a 6; bien se dice que el beisbol da revanchas y vino a cerrar el juego otra vez Gaudín, pero ahora se portó como en casi toda la temporada en que fue sublíder de salvados con 33 y un excelente 1-64 en carreras limpias, jaló el brazo y terminó ponchando a Dustin Martin y a Juan Apodaca.

Para Pericos, que con el nombre actual no se coronaba desde el año 1963 en el viejo parque Ignacio Zaragoza, con aquel equipo que tenía entre otros a los llamados "Camachos de la Destrucción" Ronnie y Moy, o sea pasaron 53 años.

Por cierto, fue este servidor quien en la primera conferencia en febrero de este año del señor Gerardo Benavides, le pidió a nombre de los viejos aficionados poblanos y en especial a los de la tercera edad que siempre estuvieron por la lateral de tercera apoyando al equipo, que si era posible nos trajera a lanzar la primera pelota a un Perico de este 1963 y el señor Benavides cumplió su promesa y así fue como vino Ronaldo Camacho que propiamente fue el amuleto para este campeonato.

Una vez más gracias señor Benavides por su gran inversión, tanto económica como de entusiasmo.

Creo sin temor a equivocarme que una persona que también influyo en este campeonato fue el coach de pitcheo, el ex Grandes Ligas Jaime Navarro, el cual a partir de su llegada se empezaron a ver los resultados, sobre todo en el pitcheo de relevo, el cual nos ponía a sufrir cuando salía el inicialista.

Navarro, me consta, siempre estuvo al pendiente de estos lanzadores, enseñándoles y dándoles confianza.

Ahora esperamos noticias de la directiva sobre el pedimento que también les hice el día de la conferencia citada, en que nos trajera beisbol invernal en Puebla, el cual no existe desde hace más de 50 años, tenemos la certeza que la directiva dará un boletín informativo sobre la posibilidad del beisbol invernal.