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¿En LMB, cuándo veremos otro?

El 11 de julio de 2012 fue la última ocasión en que se tiró un juego sin hit ni carrera en la Liga Mexicana. Casi cuatro años han pasado desde que Walter Silva sacó la varita mágica para lanzarle a los Rieleros de Aguascalientes, quienes fueron totalmente hipnotizados y no pudieron dar un solo hit y mucho menos, anotar (por si eso fuera poco, Sultanes los venció 23-0, la mayor diferencia en un juego en la historia). Después de eso, nadie ha podido repetir una salida de este nivel. Nadie.

Es claro que un sin hit ni carrera está apartado para momentos de auténtica magia, pero no es algo TAN exclusivo. En Grandes Ligas se han tirado 19 desde el 2012, sí, 19 no hitters, y aquí nadie ha sido capaz de salir intratable, dispuesto a hacer historia. Si hay brazos de calidad en los equipos de la Liga Mexicana, algunos que dominan notablemente a sus rivales, ¿por qué pueden pasar tres años y no ver algo igual? Es muy complicado ver actuaciones de muy pocos hits, de hecho, parece que lo mejor que se puede disfrutar es una actuación de dos imparables admitidos.

Esta temporada Kramer Sneed -Yucatán- y José Piña -Veracruz tiraron juegos completo con blanqueada permitiendo dos hits. En 2015 también fueron dos los pitchers que lanzaron juego de solo un par de hit, en 2014 fueron tres los que lo lograron. Así que hay que remontarse al 11 de julio de 2013 para encontrar el juego que más cerca ha estado de la magia del No-No: Ronaldo Heras lanzó un juego de un hit frente a Minatitlán.

¿De plano está tan mal el pitcheo y la defensiva en LMB como para no poder ser testigos de esta magia? Obviamente en MLB están los mejores lanzadores del mundo que son respaldados por defensivas con los mejores jugadores, pero esos pitchers que han colgado el Doble No en las Mayores lo han hecho enfrentando a novenas con los mejores bateadores del mundo, así que están en el mismo nivel.

Quizá la pequeña gran diferencia en todo esto es que en la LMB se tienen equipos con rosters con calidades muy dispares, que pueden ir desde muy altas hasta bajas. Al haber diferencias de niveles tan notables entre sus peloteros, las posibilidades de conseguir una actuación mágica disminuyen. Y disminuyen tanto que seguimos con las ganas de ver un juego así. ¿Cuándo se tirará otro sin hit ni carrera?

twitter@mikeboada