Solo para Fans

No lo sé, simplemente no lo sé

En las últimas horas me preguntaron varias veces, ¿se van a levantar los Yanquis? Mi respuesta: no lo sé, simplemente no lo sé. Soy un ser humano común y corriente cuando se trata de dar pronósticos pero aunque no me quiero evidenciar, dije que Cleveland era el equipo más completo y que iba a llegar a la Serie Mundial. Pero se aparecieron los Yanquis y los despacharon.

No veía la forma en que un equipo en proceso de convertirse en una gran escuadra pudiera con Terry Francona y esa rotación abridora de Corey Kluber (18 ganados), Carlos Carrasco (18) y Trevor Bauer (17), con un relevo con Andrew Miller, Bryan Shaw y Cody Allen como brazos más sólidos. Pero Yanquis les dejó claro que tenían el material para acabarlos desde el segundo juego, cuando ganaban 8-3 (aunque después dejaron ir el duelo). Para mí, aunque se pusieron 0-2 abajo, desde ahí ganaron la Serie Divisional.

En el beisbol hay varios factores que juegan en cada duelo. El pitcheo, el bateo y la defensiva son aspectos que se pueden medir en estadísticas y ver qué tanto tuvieron que ver en el desenlace de cada choque, pero hay una parte que puede ser decisiva y que no se puede cuantificar: el aspecto sicológico. Y equipos como Yanquis pueden ganar juegos al tener una ventaja sicológica por el simple hecho de ser los Yanquis.

El uniforme a raya pesa y pesa porque es un conjunto que ha ganado 27 títulos y ese uniforme lo han vestidos varias de las leyendas de este deporte. Su viejo estadio tenía un sabor a historia que nadie puede igualar y que muchos quisieran. Su nuevo parque de pelota es un palacio de opulencia. Eso manda un mensaje a todos. ¿Qué pasa con equipos de ciudades pequeñas con historia no tan ganadora (por no decir que perdedora) como Cleveland?

Yanquis no es invencible pero el hecho de pararse en Cleveland e irle ganando a los Indios 8-3 el día en que tiró su as (Kluber), le mandó un mensaje a los fans y al equipo contrario y ahí es cuando la energía cambió. El público puede empezar a cambiar su confianza en duda, porque son los históricamente poderosos y ganadores Yanquis los que están ahí, a los que de una u otra forma las cosas les pueden salir. Yanquis perdió ese día pero ganó dos choques en casa y volvió a Cleveland. Y después de tres entradas ya ganaba 3-0 con CC Sabathia tirando. Eso manda un mensaje que colectivamente puede cambiar el ambiente positivo en uno negativo y si la energía de 37 mil aficionados cambia, es muy probable que provoque algo de lo que suceda en el campo.

Sí, Cleveland se acercó 3-2 pero no pudieron dar el golpe que pudo cambiar las cosas. Los Yanquis sí lo dieron. El uniforme a raya pesa. El uniforme a rayas puede cambiar el ánimo a unos fans que están empezando a saberse ganadores, pero que están lejos de ser tan ganadores como ellos.

Ahora Yanquis va a casa perdiendo 2-0 con Astros. Houston es un equipo de una ciudad grande pero con historia negativa (récord de por vida es 4391-4552, para un .491 de porcentaje). Historia parecida a Cleveland, ¿tendrá el mismo desenlace? No lo sé.

Veo a los Astros muy sólidos pero los dos duelos han terminado 2-1. Apenas han hecho lo suficiente a la ofensiva con un espectacular pitcheo de Dallas Keuchel y Justin Verlander. Hoy Charlie Morton tiene que mantener ese mismo nivel de calidad si busca contener a los Yanquis que son más que solo Aaron Judge. CC Sabathia será quien tendrá que contener a la pesadilla que representan José Altuve y compañía.

¿Se levantarán los Yanquis? No lo sé, simplemente no lo sé.

Twitter@mikeboada