Puntos suspensivos

La afición SÍ importa

La afición leonesa siempre se ha caracterizado por ser de las mejores en el futbol mexicano. A pesar de todo, apoya en las buenas y en las malas.

Esto nadie me lo ha venido a contar, pues desde casa he vivido esa pasión por el equipo León. Desde mis padres, mis hermanos, todos siempre han demostrado el amor que se siente por la camiseta.

Me tocó vivir varias finales de ascenso en donde veía como la afición dejaba el alma en los partidos con sus cánticos, con sus porras, siempre alentando al equipo de sus amores. He visitado otros estadios en el país y, a pesar de que cada porra tiene su estilo, ninguna tiene ese toque característico que tiene la afición de León.

Y no solo lo digo por ser leonesa, también hay estudios que lo avalan, pues según un informe de la Liga MX, la afición del Bajío se coloca en el lugar número tres entre los estadios con mejor promedio de asistencia, con un 89.40%, solo por debajo de los aficionados de Tigres y Monterrey, característicos por su exacerbada pasión.

El día de hoy escribo sobre la afición leonesa porque son una de las más grandes, que merece el reconocimiento de los que son aficionados de corazón.

Esta semana se vivió una situación particular con Javier Torrente. Sus declaraciones tal vez no fueron las que lo alejaron del banquillo leonés, eso lo provocó sus resultados. Pero creer en la insignificancia del pensamiento de la persona que paga su boleto cada 15 días, es una falta de respeto.

Lo que piense el aficionado es importante. Creo que la afición no presiona, solo quieren ver a su equipo ganar y están en todo su derecho de exigir, pese a lo que los técnicos piensen o expresen.

Pero así como los seguidores tienen derecho a exigir a su equipo, también deben de respetarlo.

Por ello, lo que nunca debe suceder son los actos de violencia que se han vivido en algunas ocasiones. Repruebo, sobretodo, los gritos que se escucharon en los partidos de León femenil, aunque también aplaudo que en el último encuentro desaparecieron.

Si queremos ser una afición respetada, debemos comenzar nosotros mismos, respetando y demostrando que somos una afición de primera. El Fairplay no solo se tiene que mostrar en la cancha.