Maestros del combate

La motivación provoca cambios inesperados en el taekwondo

Muchas veces nos hemos topado con alumnos demasiado inquietos y pensamos que no nos entienden o que será muy difícil que lleven a cabo el entrenamiento con la disciplina propia de nuestro arte marcial; pero ahí entra nuestra labor como profesores, que es canalizar toda esa energía que se está desperdiciando en juego y distracciones y utilizarla para beneficio del niño.

Para lograr esto, es necesario observar a nuestros alumnos, conocer sus gustos y analizar sus cualidades y potenciarlas.

Por ejemplo, hace dos meses se inscribió un alumno de 6 años que es muy inquieto y siempre me decía que le gustaban los combates, como siempre se distraía con su compañero al patear al dommy llegó el momento en que le puse un equipo de protección y realizó su pateo muy bien, después aún más motivado me pedía hacer combate, y también se le vieron muy buenas cualidades.

Como lo hacía muy bien lo invité a un torneo de combate, forma y rompimiento de tabla, él se emocionó demasiado, y para sorpresa de todos, se esforzó mucho para aprenderse su forma y realizar su rompimiento en muy poco tiempo; y aquel niño inquieto difícil de controlar, encontró en la competencia una forma de superación, y ahora sólo está pensando en que no se le olviden los pasos de su forma y su rompimiento le salga muy bien.

Claro que también tenemos que agradecer a los padres de familia por confiar en nosotros.

PROF. MARIO PÉREZ

zorro.marroquin@multimedios.com