TRIBUNA FUTBOLERA

Ni vale la pena ilusionarse

Ingenuo e iluso aquel que se atreva a ilusionarse con la Selección Mexicana en el Mundial de Rusia. No hay nada peor que alguien que no reconozca sus defectos y sus carencias. La selección es uno de los defectos del mexicano. Porque es un equipo que tiene “buenos” (o eso parece) jugadores, pero que juega a nada en sus partidos. Una cosa es clara: Osorio no llegará con un cuadro base a Rusia y durante cada partido del Mundial no veremos una misma alineación. Lo que sí veremos serán rotaciones que, puede que sirvan para dar continuidad a todos y no se estanquen, pero también sirven para generar nula conexión entre líneas.

Cuando México pasó por la trituradora de Chile se marcó un antes y un después en la era Osorio. Lo de la Confederaciones dista mucho de la imágen que México ha dado ya en ésta competición. Cuando uno veía antes a la Selección en éste torneo se podía percatar del asomo de algo, del inicio de cierta consistencia que nos dejaba entrever algo. Pero en ésta ocasión, no. Al mexicano le emociona saber que su selección está ahí, presente. Y se emociona tanto, pero tanto, porque verá a sus compatriotas al lado de Cristiano Ronaldo. Pero bueno, ha de ser como una sensación de ver a terrenales al lado de una divinidad.

En lo personal no encuentro que sea digno de llamar la atención ver, por ejemplo, a Jurgen Damm o Araujo al lado de Cristiano. 

Es curioso cuando se dice en el argot futbolístico que México podría llegar a ganar un Mundial en 15 o 20 años, que nos falta un pasito para el quinto partido, que en unos años tendremos lo que hemos soñado. Me pregunto ¿durante esos 15 o 20 años en lo que supuestamente México habrá crecido y avanzado futbolísticamente, Europa hará una pausa mientras espera que alcancemos el nivel deseado? ¿A caso durante esos 15 o 20 años Europa no crecerá todavía más? Seguramente dentro de esos años habremos prosperado, pero entonces Europa ya estará años luz de nosotros en todo (como siempre ha sucedido).

No estamos ni estaremos en muchos, pero muchos años, al nivel de selecciones de mediano nivel: Chile, Colombia, Portugal, etc. 

Ni pensar en los campeones del Mundo… No, estamos en un nivel muy abajo, no tan paupérrimo como otros, pero no estamos para ilusiones. Seguramente la mercadotecnia será un éxito, pero el futbol, que es la esencia, no hace acto de presencia.