TRIBUNA FUTBOLERA

Está tardando la mejoría

Haciendo un balance de lo realizado hasta el momento por Santos en lo que va de la competición, se pueden sacar algunas conclusiones y análisis varios. Sigo sin ver algo netamente convincente. En la jornada uno parecía que las cosas marcharían bien. Luego vino Cruz Azul y, a pesar del esfuerzo, sólo se empató. Tocó visitar a MTY y no fue la gran maravilla ese empate. De la Copa MX ni hablamos. Toca Querétaro, que viene bien. Pero el Santos no convence.Ya extraño a Peralta. Oribe generaba juego para beneficio colectivo y explotaba en lo individual cuando se requería. Sabía colaborar de ambas maneras y terminaba siendo determinante en ambos contextos. Quintero es colaborativo, cuando quiere. En lo individual aparece en un partido y en otro, no. Rentería tiene talento, pero no ha logrado encontrar los mecanismos para aplicarlo en función de las necesidades del grupo: tarea de Caixinha. El futbolista sabe de sus cualidades, pero no tiene la capacidad (le sucede a la mayoría) de procesar en su cerebro cómo aplicarlas. En pocas palabras: nadie ha logrado, ni logrará, hacer el 50% de lo que hacía Peralta.Orozco empieza a ser desesperante. Está ahí, pero no está. Deambula. Tal vez mucha convicción en la mente, pero poca en la cancha. Me recuerda a esos delanteros que si no les llega la pelota a modo, bien centrada, directo a la cabeza, directo al pie y con ventajas, no puede hacer algo por sí mismo. Orozco no ha dado el ancho de acuerdo a la responsabilidad que tiene en el Santos. Hay detalles, como los ya mencionados, que deben generar ciertas preocupaciones. El equipo, por ejemplo, se ve partido en determinados momentos del juego. Esa estrategia arcaica (válida, no digo que no) de pugnar por el pelotazo directo a sus ágiles y veloces atacantes, se vuelve cada vez más previsible y anulable.Abella sigue sin responder: ni ataca bien, ni defiende bien. Y luego aparecen los que ingresan para tratar de ser “solución” cuando las cosas marchan mal en los partidos: Cejas y Calderón. El primero ya corre un poco más, pero el segundo se quedó extraviado hace años en un buen nivel futbolístico que tuvo en Toluca. De ahí en más, los que restan se las tienen que ingeniar. Salinas no está en su mejor versión. Rodríguez cumple con sus responsabilidades, pero él sólo no puede con todo. En general el equipo me parece un tanto aletargado. Aún no es nada preocupante…creo, pero no se deben dejar pasar detalles puntuales.