TRIBUNA FUTBOLERA

El sentir de dos aficiones

Parece que Tigres tiene ganado el título. Pero nada está escrito en el futbol. Si Tigres metió 3 goles y no recibió ninguno, bien Pumas tiene la capacidad de hacer lo mismo en su campo. Tigres tiene el que bien podría ser (para muchos) el mejor plantel del futbol mexicano.

Cierto es que los recientemente llegados a reforzarlos: Aquino, Damm o Gignac (sobre todo), han sido de impacto inmediato. Futbolistas de primer nivel que si sus nombres son mencionados a cualquier aficionado al futbol inmediatamente los ubica y reconoce.

Futbolistas top y de calidad 100% comprobada ¿o no? ¿Quién podría decir que alguno de éstos 3 no son de primer nivel? Guardada la proporción, obviamente no son Messi o Cristiano Ronaldo (por si surge algún despistado).

Pero llevaron a Tigres a una final de Copa Libertadores y hoy están con medio título ganado. Lo hecho por Tigres, su directiva y su poderosa empresa es encomiable.

Una empresa dispuesta a gastar enormes sumas con tal de armar un equipo atractivo y competitivo, por tener a una afición (la mejor del país) totalmente satisfecha y que en cada partido se divierta. Eso es el futbol: generar felicidad.

Tigres es la prueba fidedigna ¿habrá algún aficionado de Tigres que reproche algo?, ¿les habrán gustado todos esos refuerzos?,  ¿les gustaría que algo fuera mejor?, ¿habrá algún descontento, triste, desilusionado, desmotivado? ¿habrá algún aficionado de Tigres que algo no le agrade de su equipo? Lo dudo.

Recientemente emanaron los refuerzos del Santos y pregunto lo mismo a la afición lagunera: ¿habrá algún aficionado de Santos que reproche algo?, ¿les habrán gustado todos esos refuerzos?,  ¿les gustaría que algo fuera mejor?, ¿habrá algún descontento, triste, desilusionado, desmotivado? ¿habrá algún aficionado de Santos que algo no le agrade de su equipo? Mucha gente me ha preguntado: “¿y esos quiénes son?”... ahhh, pero si les preguntamos quién es Aquino, Damm o Gignac… ¿lo sabrán? Hay de jugadores a jugadores. 

Santos ha comenzado a armar a su equipo con miras a superar el torneo anterior.

Cosa que no debe tener nada de complicado. Cuando las cosas salen mal, de inmediato se ven los errores y así es fácil reconstruir. Empezar de cero también puede resultar motivante. La afición no le falló al Santos en el pasado torneo.

Ahora es el turno de todo el entorno Santista para hacerse querer de nuevo. Siempre hay una nueva oportunidad para hacer mejor las cosas.