TRIBUNA FUTBOLERA

El sentido de la crítica

En una época en donde la globalización se ha encargado de comerse al mundo al más puro estilo de aquel rudimentario juego de video llamado “Pacman”, y donde el progreso ha sido latente en muchísimos ámbitos y aspectos, el sentido crítico se está extinguiendo.

Cada vez le resulta más complicado al indivíduo familiarizarse con la crítica, tanto en la política, deporte, o el mundo del espectáculo. No sé si se deba a un retroceso de la humanidad; parece curioso, pero mientras vamos creciendo en tantas índoles, pugnamos por alejar de nuestra capacidad de entendimiento otras vertientes.

Desgraciadamente la gran mayoría de las personas entienden crítica como “fregar” o “joder”. A partir de ahí se genera una concepción totalmente errónea sobre el espíritu y la esencia de la criticidad. Siempre me he forjado a la idea de que periodismo sin crítica no es periodismo, y que presentar los hechos sin un análisis o una crítica es el reflejo de una falta de capacidad, aunque haya quien se defienda argumentando que hay espacios exclusivos solamente para presentar información. Lo entiendo, pero entonces yo no lo definiría como periodismo.

A lo largo de la historia la crítica le ha dado sentido de existencia a muchísimas cosas.

La “Mona Lisa” de Leonardo Da Vinci, por ejemplo, no sería lo que es hoy gracias a miles de especialistas que la han analizado, y estoy seguro que los críticos de arte no la criticaron con la finalidad de dar a entender que ellos la hubieran pintado mejor.

La crítica no debería de considerarse (porque en muchos casos así se entiende) como un atentado, sino como una invitación a la mejora, al cambio para bien.

La finalidad de la crítica es tratar de aportar soluciones.

No es lo mismo crítico que criticón. Existe una fragmentación seria, donde hay pocos críticos y muchos aduladores.

Por lo tanto la gente se ha forjado la idea extremista de que o se es blanco o se es negro. Que unos son un alma de Dios y otros son unos méndigos. No es así, existen más matices que le dan sentido al análisis y a la crítica. En la medida en que como sociedad lo asimilemos, poco a poco iremos creciendo.