TRIBUNA FUTBOLERA

¿Qué es lo que queda?

Divertirse. Ya, a estas alturas, no vale la pena lamentarse. El futbol se hizo para traer felicidad. El asistir a un estadio de futbol para ver a tu equipo no debería traer implícito sufrir, desesperarse y lamentarse.

Cada aficionado lleva equipaje; y algunos de sobra. Muchas, pero muchas personas que asisten al TSM lo hacen para olvidarse, aunque sea por dos horas, de las presiones del trabajo, de los problemas, de lo que es un contrapeso y no deja ser feliz en totalidad.

Entiendo que el trayecto con el Santos ha sido duro, muy duro. Pero aquí estamos: los que analizamos y comentamos, los que juegan, los que dirigen y mandan, los aficionados.

Al final somos parte del mismo umbral donde se desemboca todo éste ente llamado futbol.Vayan al TSM, que se llene. Lo de menos debe ser estar tristes. Se tiene un equipo de primera división (hasta el momento). Muchas plazas quisieran tenerlo y no pueden.

La Laguna lo tiene. A nadie se le debe olvidar que el Santos ha otorgado mucha felicidad y ha dejado un sello de identidad imborrable. Eso siempre se agradecerá y nunca se olvidará. Hoy se viven tiempos complejos, donde la alegría parece haberse esfumado: en el Santos ya no se ríe ni Dios.

En el fondo hay un espectro que empieza a crecer. Se llama descenso. La afición ya sabe lo que es pasar por ese umbral de lamentaciones.

Se debe cuidar mucho, con pinzas y con modos quirúrgicos. Eso sí debe quitar el sueño.Pero aun no sucede (aunque podría). Lo de hoy debe ser una fiesta por la sencilla razón de que vamos al futbol, que de por sí ya es toda una liturgia.

La afición, con buena promoción del club, debe estar presente y apoyar como nunca ¿Qué les queda? Eso, divertirse. Una linda tarde de otoño está de por medio. Y por qué no, esperar una victoria de esos chicos que en la cancha no han podido encontrar la cuadratura en pleno fin de torneo.

Tal vez la vida se apiade y las circunstancias, ahora sí, se vuelvan favorables.El mensaje es también para los jugadores: nunca es tarde para volver a hacer las cosas bien. A veces a uno se le atraviesan cosas malas en el camino, pero también están las buenas.

Tal vez hoy el Santos se encuentre con una pizca de suerte y bondad radicada en el talento de sus jugadores. Esperemos que hoy sea el día. PD: Felicidades al Instituto Gómez Palacio que hoy hará presencia con su banda de música para animar al Santos y a su afición en el TSM.