TRIBUNA FUTBOLERA

Estuvo a punto... ya es costumbre

Hay cosas que no cambian: el Santos arrastra una sensación (desde el pasado torneo) de que siempre pudo hacer más, de que podría haber tenido mejor suerte, de que estuvo a punto de. Y sí, en Morelia se volvió a estrellar con esa realidad; tuvo para ganar, hubo acciones claras, se pudo matar al rival en momentos clave, pero no lo hizo. Y no fue por el hecho de no querer hacerlo, sino por la circunstancia de no poder. Ya es un déficit serio. Un equipo que genera, que construye, pero que no finiquita. No es fácil estar en el campo, dirán los jugadores, pero bueno… ya son muchas, demasiadas veces que sucede lo mismo: el Santos se queda con la miel en los labios y su sentimiento de “pudimos haber hecho más”.

El equipo no se vio mal. El Santos fue más inteligente en su juego, más centrado en su idea. Morelia se atrevía más, pero con cierto descontrol. Por su parte el Santos arribaba menos, pero con más cálculo, con más estudio y elaboración de las jugadas. Así obtuvo su gol, a base de cálculo.

Aunque a veces el Santos peca un poco en la elaboración. Podría ser más directo. Me gustó ver disparos de larga distancia, incursiones por ambos costados. Se notó, y eso hay que reconocerlo, que el equipo buscó la victoria siempre.

Se agradece la actitud. Sigue presente el trastorno en defensa con Enríquez, que parece que llega y nunca llega. Y cuando llega es más porque el balón se topa con él y no por una acción férrea.

Sigue sin gustarme Djaniny del todo. Es más derroche de movimientos e intentos que hechos. Hace cosas atractivas cada 4 partidos.

Rodríguez tuvo una clarísima, pero la desperdició. Aún le falta ritmo. Y mientras el Santos perdonaba, Morelia crecía. Afortunadamente para el Santos, Orozco está siempre ahí, muy ecuánime, sin hacer esfuerzo cuando no se requiere pero siempre atento a lo que venga. Sabe resolver muy bien los embates de su marco. Salvó al Santos cuando en él recayó la obligación. En el gol no pudo porque no había nada qué hacer.

El empate es justo por lo realizado por ambos equipos. Pero el Santos continúa con su línea progresiva de empates. Ya se hizo crónico. “No le pueden ganar al Santos” - podrán decir algunos.

Pero la otra percepción es: “No puede ganar el Santos”. Realidades contrastantes. Tres puntos de nueve.