TRIBUNA FUTBOLERA

¿Será lo mismo de siempre ?

En diferentes contextos, no hay nada peor que la costumbre: en las relaciones amorosas, matrimoniales, o en los hábitos mal habidos, por ejemplo. Cuando uno se acostumbra a lo mismo, la vida se vuelve monótona y el sentido de lo sorpresivo, de la variedad, se pierde.

El Santos nos ha acostumbrado, durante el pasado torneo y el presente, a verlo como un buen equipo, que la mayoría de las veces juega bien (no excelente, sólo bien) pero que varias veces se queda en la orilla, que le faltó poquito, que estuvo a punto, que mereció más, que pudieron entrar más goles, pero al final nada de eso pasó. Pues sí, genera sentimientos de todo: impotencia, coraje, lástima y hasta ternura.

Cada vez más personas se cansan de los empates, de las buenas actuaciones en las que se es superior al rival pero no se obtienen los 3 puntos. El Chepo es trabajador, apegado a metodologías bien desarrolladas y con fines de progreso. Entrena bien, de eso no tengo dudas. Es un hombre de método. Pero le sucede lo que a todos los entrenadores del mundo: tienen enraizadas creencias y directrices que tienen que ver con su percepción muy única y personal sobre lo que ven en el campo y en los futbolistas. Derecho tiene, porque él es el que dirige, pero no por ser el jefe significa que lo que haga sea correcto.

No he visto mejoría en los atacantes.

No los considero malos futbolistas, pero sí son jugadores que en cada partido carecen de los mismo: falta de contundencia. Por momentos hacen mucho aspaviento, mucho intento y movimientos, pero cero productivos. Furch es el que está en mejor forma, porque sabe hacer cosas diversas.

Rodríguez anda todavía desbaratado y Djaniny es más o menos bueno, pero nada más. Cuando el medio campo no produce, los de arriba quedan desamparados. 3 de 9 dan pena. Y preocupan. Como preocupa la defensa. En ese contexto, la afición tiene dos entes que le sacan canas: la delantera que no concreta, y la defensa que no contiene. 

Ya sabemos todos que Araujo se las tiene que ingeniar con todo. Hay que ganar a como dé lugar. En lo personal soy de los que les importa el cómo, las formas, pero dadas las circunstancias, que hoy la victoria llegue… como sea.

No más empates. Prohibido perder.

Obligados a ganar.