TRIBUNA FUTBOLERA

Por el golpe de autoridad

Hace buen tiempo que no sucede lo de hoy: atmósfera de emoción, entusiasmo y esperanza.

La Laguna amanece ilusionada porque hoy juega su Santos que recibe a un rival de prestigio. Seguramente se llenará el TSM. Durante la semana ha sido tema en cada punto de la región: el partido de Santos ante Cruz Azul. El clamor tiene un buen justificante: el equipo anda bien, las cosas pintan bien y hoy, parece, es el día para dejar en claro si el Santos se pondrá serio.

Pero para que en el futbol las cosas se materialicen por completo debe haber una dosis de convencimiento en lo que se pretende hacer y en lo que se ejecuta dentro del campo.

El Santos se sabe alzar a niveles interesantes pero también se sabe empequeñecer cuando el rival se le encima.

Encuentro cierto parecido entre Santos y Cruz Azul: ambos tienen buen tiempo tratando de encontrar un modelo de juego que los identifique. Más serio e innegable es que Cruz Azul genera ternura por arrastrar durante tanto tiempo su pasado glorioso, esperanzado a que algún día logre encumbrarse otra vez y desaparezca esa peste generalizada a nivel nacional que se dedica a burlarse de ellos; parece que todo lo malo que pasa en ésta vida es por culpa de Cruz azul y sus aficionados. Terrible etiqueta que solamente el futbol puede erradicar.

El Santos no llega a esos niveles de desgracia. No. Pero debemos entender que el “equipo de todos” siempre se caracterizó por agradar con su propuesta.

Para muchos, me incluyo, hace tiempo que el Santos abandonó la idea (porque eso se nota en la cancha) de deleitar a su público, de aquellas goleadas, de aquellas tardes de antaño; un equipo que trataba bien a la pelota, que no la maltrataba. El Santos del presente es un buen derroche de esfuerzo pero sin los matices de calidad que antes sí había. Por todo eso, la tarde de hoy se presta a creer que los buenos tiempos se pueden revivir. El contexto está puesto, el marco también será propicio.

Solamente resta esperar que los de la cancha se dispongan a ofrecer un buen espectáculo. Elementos hay, los cuales integrados y configurados de manera coherente sobre el campo pueden generar buen futbol.

Por eso la tarde de hoy es clamorosa. El torneo pasado el equipo se la pasó pidiendo auxilio por todos lados; eso le emanaba de cada poro. Hoy el contexto es otro y el aficionado es el que pide alegrías.

Y se lo merece. Que hoy sea el día en que el Santos dio el golpe de autoridad.