TRIBUNA FUTBOLERA

Ya se dieron cuenta

¿Pues qué tanto hacían entonces con Zubeldía los jugadores del Santos? Siempre dicen que “trabajando, trabajando y trabajando”. El nuevo cuerpo técnico ya ha sacado conclusiones del estado del equipo y una de las primeras es que el estado físico de los jugadores es malo. Muchos entrenadores dicen que “juegas como entrenas”.

Bueno, al verlos pues en el campo nos damos cuenta de cómo entrenaban (con Zubeldía). Luego los jugadores se “escudan” diciendo que cada entrenador tiene sus métodos y su sistema de trabajo.

Pues sí, obvio, pero me suena más a: “si un entrenador no nos exige pues nosotros hacemos lo que nos pidan (y bien cómodos). Y si llega otro que sí pone la vara alta y exige, pues nos adaptamos (y bien incómodos)”.

Así es: como veletas, como los lleve el viento. No son capaces de dimensionar qué es bueno y qué es malo para ellos mismos y para el equipo en el que juegan y que les paga bastante.

El punto es que ahora con el “Chepo” ya se están dando de topes en la pared porque se dieron cuenta que físicamente no dan el ancho y que ni siquiera existe el asomo de un orden táctico en ninguna de las líneas. O bueno, seguramente lo tenían, pero en el campo no se apreciaba nada de eso.

Y no lo digo yo, sino el grueso de la afición. En el fondo entiendo a los jugadores: no estudiaron, por eso son futbolistas. No tienen idea de casi nada de las complicaciones de la vida.

Son millonarios prematuros que gozan de la fidelidad de un agente que les resuelve todo.También nos debe quedar claro que ellos se deben y se deberán siempre para el equipo que les paga. El aficionado debe entender que el futbolista no trae en el corazón a ningún equipo.

Un día llegará Cruz Azul o América, se llevará a los “mejores” y el adiós será inevitable. Esas historias de lealtad eterna se dan muy pocas veces en la vida del futbolista.

En el Santos, y que le quede claro a todos, no hay ninguna historia de esas en el actual plantel. Por lo tanto ningún jugador ama al club como sí lo aman muchos de sus aficionados. Y como sienten que no le deben algo al Santos (Bueno, Marchesín le pone mucho corazón) por eso no rinden como deberían.El tiempo ya se vino muy, pero muy encima.

Queda mucho trabajo por hacer y el nuevo cuerpo técnico está haciendo su pretemporada en pleno torneo. Hemos podido apreciar el coraje y desesperación del “Chepo” en los partidos. Se da cuenta que la cosa está fea. Ni hablar, Zubeldía desbarató al Santos.