TRIBUNA FUTBOLERA

Hay cosas imperdonables

Se debe agradecer y dimensionar la victoria de ayer. El rival era uno directo en la guerra por el no descenso. La gente estuvo ciertamente conforme por el triunfo. Pero hay aspectos que se deben evidenciar y no se deben perdonar. En el último partido de local, los jugadores del Santos se vieron como si nunca hubieran jugado juntos.

Hay un desorden perfectamente desorganizado; porque hay quienes saben hacer un desorden bien organizado.

Pues bien, el Santos del Chepo y Galindo ni eso logra hacer.Me imagino las reuniones de altos ejecutivos del club (sobre todos los que manejan las finanzas) a la hora de abordar los posibles fichajes: “La economía no está para altos gastos”, “debemos ahorrar”, “hay que traer jugadores buenos, pero baratos”, “busquemos en el extranjero”… Lo barato sale caro, y lo barato, al Santos, le ha salido muy caro. Lo dice la tabla porcentual.

Lo menciono por si se ofenden (o indignan). Sí, los “ahorros” tienen mal al equipo y por más que traten de recordarle a la afición que deben sentirse afortunados por tener un equipo como el Santos en La Laguna, la afición no es tonta y cada vez se hacen más a la idea de que las épocas de gloria nunca volverán.

El Chepo debe ponerse serio, más serio y exigir. Siento que con su experiencia y con todo lo que ha vivido en el futbol, no se va a desgastar en corajes innecesarios con un grupo de futbolistas que no dan el ancho, que no desquitan su sueldo y que se la pasan mintiendo. Sí, porque en las ruedas de prensa hablan de coraje, de compromiso y muchas cosas más.

Pero en la cancha se ve todo lo contrario. Por eso el Chepo debe exigir que se vayan varios y lleguen otros, pero buenos de verdad, no experimentos “para ver si funcionan”. Y debe exigírselo al que manda. Porque él sabe que con lo que se tiene no se puede garantizar una salvación en la lucha por no descender.Lo que acaba de terminar es una mediocridad.

Los jugadores de este Santos que acaba de fracasar, lo tienen todo, todo. Buenos sueldos, instalaciones de ensueño, un equipo de profesionales que se desviven por ellos. Todos tienen la culpa, los de arriba, los de la banca y muchos más.

Pero los encargados del accionar ya en el campo fueron los de pantalón corto. Y ellos lo estropearon todo. PD: Felicidades a la banda de música del Instituto Gómez Palacio. Eso sí es ambiente agradable, no como el ruido insoportable de las porras.