TRIBUNA FUTBOLERA

El contexto a prueba

Santos avanzó a la siguiente ronda de la Copa MX. Torneo que vale poco y nada; ni a los entrenadores les gusta. Es un compromiso obligatorio. Pero lo importante para el Santos es lo que viene el viernes aquí en Torreón. América llegará respaldado actualmente con mejor nivel futbolístico que el Santos. El partido de mañana es una puesta a prueba en algunos frentes. He comentado alguna vez en mis escritos que el Santos poco a poco se va transformando en un producto poco llamativo. Se va “choteando”. Mi argumento es la imagen del TSM en los partidos de local de los últimos 2 años. Va poca gente. El Corona ya no garantiza llenos ni en la liguilla. El único gancho para lograr una asistencia masiva es el acceder a la final y, tal vez, a una semifinal. Será una prueba para la afición. Aunque si me pongo radical, concluiré que habrá buena entrada porque viene América y no porque juega el Santos. La última vez en el TSM ya no se contaban los americanistas por centenares, sino por miles. Cierto es que el Santos tampoco termina por enganchar a su afición. Sus actuaciones un día son dinámicas y atrayentes y al fin de semana siguiente se ralentizan a una mínima expresión. A veces el Santos pasea la pelota sin sentido, esperanzado a que los peligrosos atacantes se ingenien algo por sí solos.La última puesta en escena del Santos en la Liga fue el desastre en Tijuana. Lo de la Copa tal vez los llene de confianza y motivación a ellos (jugadores, directiva, cuerpo técnico) pero a la afición ni le va ni le viene la Copa (ver entrada en el TSM ante MTY). A la afición le interesa la Liga y le atormenta que el equipo no les termine por dar luz. Se le puede llamar de muchas maneras: Convencer, reivindicarse, enmendarse, superarse. En definitiva: generar confianza. Eso de ganar como sea se ha vuelto una antítesis del juego, porque se supone que el futbol se hizo para dar alegrías, para divertir y hacer que uno se olvide, aunque sea por un rato, de los problemas.No sé si la disminución de la inseguridad o tal vez la apertura de nuevos bares y restaurantes en la Laguna, sean una causa importante para que el futbol pase a segundo término. Pero ese es el contexto. Lo que sí es una realidad contundente es que cuando lo que se presenta en la cancha es agradable, la gente por sí sola abarrota los estadios. No sé qué equipo vaya a ganar, pero espero, por el bien del Santos y de su afición, que salgan a convencer (primero) y a ganar.