TRIBUNA FUTBOLERA

Otro cimiento de mejora

Me gustó este Atlas. Hacía mucho tiempo, desde los tiempos de Márquez, Zepeda, Osorno, entre otros, que los rojinegros no se veían con una estructura notoria. Obvio es, claro está, que no hay comparación con aquel Atlas, pero por lo menos ya se ve un equipo bastante decente. Así llegaba el Atlas, pero en frente tuvo a un Santos que sabe ser muy escurridizo y le gusta el papel de verdugo paciente. Es claro: el Santos sabe meter ganchos al hígado cuando su rival menos se lo imagina. De igual manera, el Santos tuvo uno de sus mejores primeros tiempos del torneo. Bien parado, con bastante orden y amparado en una ofensiva que tiene una fórmula por de más efectiva.Aunque el Santos tiene un detalle curioso en su juego y en su andar por el campo: sus delanteros son tan rápidos que se desconectan un poco de la media, que no les da abasto en cuanto a revoluciones. La media corre a 70 km por hora, pero la delantera corre a 120… por eso los ofensivos se saben abastecer a sí mismos. Por su fulminante inercia. Muy bien Lozoya, cumpliendo sus responsabilidades: Injustas sus dos amonestaciones. No debió ser expulsado. Fantástico estuvo Oswaldo con sus atajadas brutales. Los reflejos de un tipo de 40 años que juega como arquero de 20. Impresionante. Santos se puso en ventaja con un gol de Orozco, pero de manufactura cerebral de Quintero. Esa es la cualidad de este equipo.Para el segundo tiempo vino el gol del Atlas, pero eso no desestabilizó a Santos, que siguió con la misma partitura. Pero cuando los locales trataron de emparejar las circunstancias, vino la expulsión que los disminuyó considerablemente. Santos se afianzó y poco a poco fue echando raíces en el campo: más sólido y con el control del partido sin pasar serios aprietos. Caixinha tuvo una buena lectura del juego y no complicó con modificaciones extrañas. Hizo lo necesario según el contexto imperante. Y es que el Estadio Jalisco es un territorio que para el Santos nunca ha sido una aduana compleja. Juego táctico, de esos en los que se debe aprovechar los resquicios cuando se presentan. Santos los supo aprovechar, pero también tuvo la suerte de no verse abajo en el marcador. Labor de Oswaldo, pero también hay que tener fortuna. Eso sí, las jugadas del Atlas no fueron construcciones colectivas muy estéticas. Al final hubo cierto drama, pero no pasó a mayores. Santos sigue subiendo como la espuma. Viene León al TSM. Hay que seguir con la buena racha. Ya se puso un cimiento más en el proceso de mejora.