TRIBUNA FUTBOLERA

¿Hacia dónde caminan?

Hace algunos meses, y con mucho apuro al final, el Santos (merecidamente) levantaba el trofeo de campeón en Querétaro. Hace algunas semanas el mismo equipo está irreconocible. Son los mismos jugadores, solamente ya no está Caixinha.

Pero el ADN del equipo campeón está en todos los futbolistas que conforman la plantilla actual. Se podrán decir muchas cosas: falta de profesionalismo, conformismo, falta de hambre de ganar, necesidades satisfechas gracias a los sueldos y al haber salido campeones. Pues bien, todo eso se llama anti profesionalismo.

Tal vez la liguilla pasada fue un milagro en todos los sentidos, pero ellos estuvieron ahí y lo hicieron posible.

Los títulos no los ganan los entrenadores, aunque yo creo firmemente que hay entrenadores que se meten en la mente y el corazón de algunos jugadores y los hacen sacar ese plus que muchas veces, por más talento que se tenga, no sale muy a menudo. Tampoco los títulos los ganan los directivos, ni los de mercadotecnia ni los administrativos ni los presidentes.

Los títulos solamente los ganan los jugadores.

El hecho de que todo marche administrativamente bien en el club no tiene nada qué ver con lo que pase en la cancha. Se puede tener una pésima administración de oficina y el equipo puede salir campeón.

También se puede tener una maravillosa administración de oficina y el equipo puede andar en los últimos lugares. ¿Nos entendemos? El meollo del asunto radica en que los del campo se pongan a jugar a eso que tanto entrenan y que muchas veces suelen llamar “trabajo”. Les pagan por jugar, por divertirse, por hacer deporte y ver beneficiada su salud.

El club les da todo lo que necesitan para desarrollarse a plenitud y, dicho sea de paso, les pagan bastante bien. ¿Qué más quieren para jugar bien? La lástima de mucha gente la pueden tener, pero no se trata de navegar con bandera de victimistas de un cruel torneo.

Si se cansaron de ganar (algunos) o si ya no sienten la misma ilusión, entonces es muy injusto engañar a la afición diciendo que van a dar el 100% y cosas así.

En el campo se ve, en la cancha se percibe a lo que juegan y cómo juegan.

Salir a argumentar que falta intensidad, concentración, etc, son discursos trillados ¿y si se salen con intensidad y concentración desde un principio y así no se conflictúan con eso? Puebla es fuerte en casa y ha tumbado buenos equipos: Pumas, América, Pachuca, por ejemplo.

Hay que ganar como sea.