TRIBUNA FUTBOLERA

Ya basta de puntitos

El Santos juega bien, su futbol se ha ido construyendo con bases ciertamente solidas e interesantes, pero no está alcanzando para obtener victorias. De puntito en puntito no se progresa. Para los de la escuela del Chepo deberá ser gratificante porque sacan un punto, pero desgraciadamente han dejado ir muchos. Y es que el Santos se contrae cuando siente que el viento está a su favor. Y se contrae a tal grado que disminuye la marcha y deja crecer al rival. El futbol mexicano y sus equipos suelen tener ese genoma retrógrada: “cuando se va ganando hay que bajar las revoluciones. Que venga el turno del rival para ofender porque nosotros vamos a contener”.

Así piensa el Chepo. Lo malo es que no contienen bien.

Después, abrumados, se lanzan a la heroica aventura de obtener la victoria. Sí, ya cuando el océano se desató. Pero no todo es su culpa porque sus jugadores se han vuelto un mucho inoperantes en ofensiva, se perdona mucho al rival y cuando el de en frente decide embestir, logra hacer daño. Hay un déficit de atención en dos sectores vitales: la defensa y la delantera. Parece que la media empieza a carburar y genera, pero la trastienda y la delantera se destiñen. Existen tres posibilidades para el partido de hoy: la primera, que el Santos rompa su maleficio y su delantera liquide a rival con tantas oportunidades de gol que genera. La segunda: que se presente la historia de siempre en este torneo y los del Chepo regresen orgullosos con su puntito ganado.

Y bien, la tercera: que terminen pagando de fea manera sus pecados de inoperancia definitorio y los Pumas terminen capitalizando la derrota Santista que por momentos se ve venir. Anteriormente escribí que el futbol es cruel con el Santos, pero el Santos también está siendo cruel consigo mismo y no culmina sus obras, no culmina la novela con la victoria, no acaba su película con un final feliz aunque la trama esté siendo prometedora.

Al equipo le falta el plus de la definición cuando el rival está a modo. Ese es el principal déficit.

En lo personal no me creo el resurgir de Djaniny; lo que ha sido generalmente inoperante es complicado que se vuelva efectivo.

Veremos si lo del fin de semana pasado se vuelve una constante de efectividad en el africano. Hoy no debe valer otro resultado que no sea la victoria. Lo demás, dadas las circunstancias, es fallar. Otro empate para el Santos sería igual a derrota.