TRIBUNA FUTBOLERA

Sobreviviendo con orgullo

Orozco es un adorno bonito para ocupar un espacio en la delantera. Ya estuvo: su crédito de los goles en aquella final de ida no puede durar tanto tiempo. Su estado de gracia se acabó hace mucho y no ha hecho nada en lo absoluto para aportar algo significativo en este torneo.

Pasó desapercibido y dio más lástima que rendimiento en el partido de ayer. Pero bueno.

El Santos ya está recibiendo muchos mensajes que deben ser descifrados de inmediato. No es complicado entender el contexto y el panorama futuro que puede dictar un destino incierto y, dicho sea de paso, espeluznante. El equipo no levanta.

La genética del Santos en este torneo ha sido solamente una: tratar de sobrevivir en los partidos antes que jugar al futbol. Muchos aficionados me comentan que no le ven envergadura al Santos, que el plantel no es “poderoso” y que el nivel futbolístico no es acorde a lo que tanto les pregonan desde las altas cúpulas.

Satisfechos quedaron con la obtención del título, pero fue una satisfacción momentánea.

En el futbol las ilusiones se renuevan a toda velocidad, pero también es importante saberlas mantener vigentes. El Santos se ha metido en un trance hipnótico que no deja despertar a nadie. Y digo despertar porque muchos de sus partidos invitan al bostezo.

Aunque ayer, hasta eso, le dieron bastante pelea al Pachuca.Mencioné antes lo de mensajes descifrados. Hay uno clarísimo: los problemas porcentuales no se ven latentes, pero sí pueden llegarse a convertir en un fantasma que quite el sueño por las noches.

Este torneo pinta para ser algo deplorable, como lo fue el anterior (la liguilla es cosa aparte) y eso, aunado a un tercer torneo malo, dictaminaría la problemática porcentual instantánea. Cuidado, mucho cuidado.

Tal vez ha llegado el momento de otra inversión importante que se vea reflejada en futbolistas de impacto inmediato, no en hombre de mediano nivel que muestren el talento a cuenta gotas.

Alguna vez Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, declaró: “trajimos a Figo, Zidane, Beckham y Ronaldo, sabiendo el alto costo y las pérdidas, pero teniendo la firme convicción de que con ese equipo los resultados avalarían tal gasto”.

El Santos no puede permitir convertirse en un equipo de mediano nivel, como lo es actualmente (aunque si vemos la tabla general…) La historia de este club no puede estarse erosionando de esta forma ¿van a permitir que el equipo se desmorone?