TRIBUNA FUTBOLERA

Siempre León

Tierra inexpugnable. Guanajuato no está a modo para el Santos. Pero el Santos sí está a modo para Guanajuato. Siempre pasa de todo en León, hasta que el árbitro se caiga. La historia casi siempre ha terminado igual para el Santos en ese estadio. Y eso que ya no estuvo Carlos Peña, que tantas veces se volvió un azote para el Santos.

Pero estuvo un Cano mágico que se inventó un gol extraordinario. Sí, le rebota en el pecho, pero la chilena surge de su chistera. Golazo innegable. Como innegable es la injusticia por la expulsión de Abella (que no se pierde mucho, dicho sea de paso), pero injusta. Ni falta era.

El Santos hizo un primer tiempo decente, con carácter, demostrándole a su rival que estaba dispuesto a tener la autoridad del encuentro en campo ajeno. Pero fue más fajarse que construir, más tener la pelota pero sin ponerle imaginación. Un disparo del Santos en los primeros 45 minutos tras un mano a mano clarísimo de Rentería (serio desperdicio).

Una cosa es tener la pelota y saber cómo construir y otra es tenerla y no saber qué hacer con ella.

Eso le pasó al Santos en el primer tiempo. León no fue tampoco un gran constructor del juego en la primera mitad, pero se supo reformar para el segundo tiempo, cosa que los de Zubledía no lograron hacer. 

El Santos dejó la impresión de ser el viejo Santos, el mismito del pasado torneo: falto de ideas, carente de inspiración e incapaz de generar peligro al frente: Orozco corrió a mayor velocidad cuando le tocó salir de cambio que cuando estuvo en el terreno de juego. Djaniny es mucha intención pero poca efectividad, y Rentería falló la más clara para los laguneros.

En el segundo tiempo tuvieron otro tirito al arco del local. Y nada más.

Y León cambió para bien; le metió su típica vorágine, pero mejor encaminada y con la mira más directa en el marco rival. Disparos de lejos, de cerca y varios contragolpes. El Santos, ya con 10, pudo correr peor suerte.

Hay que dejar en claro algo: cuando estaban 11 vs 11 ya iban 2 – 0. La expulsión afectó al Santos, obviamente, pero si con 11 no lograron cimentar un circuito de juego, con 10 era ilógico. La cosa empieza mal. No sé si pinté para cosas negativas éste inicio. Lo bueno es que apenas es el inicio, dirán muchos.

Tiempo al tiempo, tiempo al Santos. Se puede mejorar, pero todos debemos tener muy claro que no es un equipo ilusionante ¿o sí? Esto apenas empieza. Queda mucho camino por recorrer.