TRIBUNA FUTBOLERA

Segunda etapa TSM

Entre semana se hizo el anuncio del proyecto de la segunda etapa del TSM. Colosal y sumamente atractiva y llamativa. Perfecto. Ya era tiempo. Comprendo que había que encontrar una propuesta atractiva y la gente adecuada para que la realizara.

Pues bien, parece que todo eso se encontró. Inmejorable el poder tener en un solo escaparate el Estadio, el hotel y las atracciones comerciales; una obra que generará empleos, flujo de capital y, a la vez, de la sociedad lagunera que poco a poco se ha ido a colonizar esa zona de la región. Hay quien, simpáticamente, ya me comentó: “imagínate toda la tarde en el TSM los días de partido. Comida, paseo por las tiendas, ver al Santos ganar y, tras la borrachera, a dormir en el hotel. Así no te arriesgar a manejar con unas copitas encima”.

 

A cualquiera se la antoja la aventura de un día como el que describe mi amigo. El caso es que la Laguna estará otra vez en el centro de la escena nacional. Eso se debe aplaudir y agradecer al Club Santos y a su directiva: Orlegi. Un proyecto único en América Latina. Por todo eso y más: gracias. Me queda un poco la incomodidad del discurso. Ese en el cual se enaltece todo lo que se ha hecho en los últimos años (se vale), pero conscientemente se olvidan (casi siempre) del pasado, de lo que no les tocó a ellos o, mejor dicho, de lo que hicieron otros y no ellos. Parece que la historia más añeja y más amada por los aficionados no vale tanto como la del presente. El Santos no nació con Orlegi.

 

Punto y seguido. Otro tema que es típico por las fechas. La gente comienza a comer ansias por saber qué le depara al Santos en lo deportivo. Me resulta ya conmovedor y, hasta cierto punto, inocente el sentir de muchos aficionados que se comienzan a alimentar sus emociones con los rumores de los posibles fichajes.

Un buen compañero de trabajo me comentó que su padre vive estresado cuando el Santos juega, que inclusive ha llegado a tener problemas de salud ocasionados por esa circunstancia. Mi consejo fue: “Dile a tu papá que no se ilusione tanto. No le conviene, porque solamente aumentará su malestar de salud. Dile que no van a venir refuerzos de renombre”. No va a venir in Gignac, un Aquino, Boselli, Burbano, Cardona o Michael Arrollo. Esos tiempos se acabaron.

 

Lo que podrá venir serán los jugadores tipo “Chuletita”, Aldrete… saben a lo que me refiero. Así que ilusionarse por refuerzos de lujo está de más. Es desgastar emociones de forma innecesaria. En el tema refuerzos, no vale la pena emocionarse.