TRIBUNA FUTBOLERA

Seguna derrota del Campeón

De visita siempre será complicado. El Santos se fue a meter al campo de Jaguares y amplió su margen de derrotas a dos consecutivas. Era difícil presagiar algo atractivo en la visita, pues un día anterior ganaron dos visitantes. Tal vez la derrota sea cruel.

Tal vez el empate hubiese sido más justo, pero el Santos ya nos está acostumbrando a carburar hasta ya muy avanzado el torneo. No sé si sea, desde inicio, una presagio de lo que vendrá a suceder a lo largo del torneo; un Santos espeso que no encontrará la cuadratura hasta muy entrada y avanzada la competición. Dos derrotas consecutivas y el campeón no hace acto de presencia.

Dos derrotas consecutivas que provocan que la afición se empiece a preocupar.

En mi artículo pasado comentaba que el Santos pasó por muchos mayores aprietos en el torneo pasado y terminó campeón. Un aliciente un tanto confortable si tenemos en cuenta que nuestro torneo nunca es fácil de dictaminar en su desenlace ni, dicho sea de paso, en ninguna instancia del torneo. Sí hicieron falta las ausencias: no es lo mismo el aporte que suelen tener los que no estuvieron que los que sí vieron acción.

El Santos estuvo luchando por encontrar una esencia que nunca llegó. Será válido siempre, como para todos y casi por derecho divino, entrar en el argumento de que apenas es el inicio del torneo y no se ha encontrado una cuadratura de juego ni una estética del conjunto.

Pues sí, ya qué. No se puede hacer más. Si Caixinha argumenta que falta trabajo, tiene razón, pero que no se le olvide que tienen al equipo campeón y que tienen mucho tiempo jugando juntos.Y es que Jaguares no tuvo, tampoco, fue un nivel de juego tan rescatable.

Entre Abella y Orrantia no hay mucha diferencia. Partido de nulas llegadas de gol por ambos equipos: los goles hacen honor a lo poco que se llegó de uno y otro lado. Ni el Santos ni Jaguares lograron encontrar los mecanismos para hacerse daño uno al otro. Los dos se fueron casi inmaculados.

Los goles fueron meramente el acierto de jugadas muy puntuales que sus ofensivos supieron aprovechar. Al Santos y a algunos de sus jugadores les hace falta encontrar un nivel digno de pertenecer al campeón de México, entre ellos Jesús Mendoza. 

Toca venir al TSM y encontrar la manera de conseguir una victoria urgentísima ante su afición. El prestigio no se puede regalar de esa manera. El campeón ya tiene dos jornadas sin asomar la cara. A veces el Santos es muy curioso y suele sacar su mejor versión hasta que tiene el agua en el cuello.