TRIBUNA FUTBOLERA

SOÑADO

Lo de México ante Croacia no pasa seguido. El tener a casi 30,000 mexicanos en un estadio de otro país, tampoco. Que cuando se entonen las notas del himno nacional mexicano, a toda una nación se le enchine la piel y el canto resulte aturdidor en Brasil, tampoco. Pero sucedió. La Selección mexicana pegó el grito en el cielo, como si fuera el de independencia, pero en tierras muy lejanas. Y gritó tan fuerte con su juego que acabó pulverizando todas las esperanzas de los croatas. México explotó de tal manera que hoy bien se puede dejar en el olvido (o por lo menos yo sí) que durante la eliminatoria dieron vergüenza y nadie daba (me incluyo) 5 centavos por ellos. Hoy todo es distinto y el contexto es esperanzador.El equipo de Herrera ha ido de menos a más, a mucho más. No se debe distorsionar el pasado, donde ésta Selección se caía a pedazos. Pero tampoco se deben tener ojos ciegos ante el presente: México está jugando bien, convenciendo y ganando. No se me borra de la mente la imagen de un estadio abarrotado por compatriotas ni los incesantes cantos tradicionales, incluido el “Puuuuttt”…. memorable, aunque la FIFA busque trabas para incomodar a la afición mexicana. Muchas cosas marchan mal en México; vivimos en un contexto de desigualdad, no al nivel de Brasil, pero lo tenemos. La seguridad aún no puede cantar victoria contra la inseguridad. Las instituciones no son, aún, 100% confiables. Los cuerpos de seguridad todavía no llegan a ser incorruptibles… al igual que los políticos. Nuestro nivel educativo sigue sin ser importante. Y tantas cosas más. Pero hoy México tiene, en el futbol que su Selección está desplegando,  cantidades inmensas de alegrías que están regalando desde Brasil. Esto no tiene precio, porque hacen que todos, absolutamente todos, nos olvidemos de las complicaciones de la vida. Parece que los mexicanos no teníamos derecho para soñar a éstos niveles; lo digo porque todo indicaba que no existían argumentos futbolísticos para creer. Pero hoy México se ve sólido y brutalmente confiado. Es una confianza valida y sustentada. México ha golpeado la mesa con el puño. La principal evidencia es el partido ante Croacia. México se vio superior, con más hambre y más pasión a la hora de jugar. Todos: Herrera, Guardado, Peralta, Moreno, Layún… Márquez estuvo imperial. Me recordó sus buenos tiempos en el Barcelona. Toca Holanda. Y sí, se vale soñar. Ésta vez está permitido porque hoy la Selección Mexicana es una realidad.