TRIBUNA FUTBOLERA

Rearmonizar

Concepto que emana, usualmente, del ámbito musical: armonizar. Que las partes estén bien integradas y que cada una de esas partes le den forma a un todo, pugnando por el buen funcionamiento. Al Santos hace algunas semanas se le perdió algo en el camino. Es el momento más complejo de la era Caixinha. No hay armonía como antes. Aunque, dicho sea de paso, injusto fue el último resultado ante Morelia. Pero el  futbol no perdona y cuando no se obtiene la victoria todos son feos y no bellos como cuando se obtiene la victoria. Caixinha es un profesional, de eso no hay duda, pero está ante un reto brutal: levantar un equipo que él mismo ha ido reactivando y puliendo desde que llegó.Lo mental influye radicalmente en todo lo que uno hace. Cuando la cabeza no está bien, por muchas capacidades que se tengan en lo que uno se desempeña, no se lograrán resultados favorables. Sucederá todo lo contrario. Cuando las cosas están desajustadas, en fuera de lugar, en posición antirreglamentaria (por denominarlo de alguna manera), la mente le juega malas pasadas al corazón. Las cosas no andan bien: Caixinha se ve hasta triste, preocupado. Los jugadores parece que quieren pero no pueden, la directiva trata de invitar al optimismo y la afición está dejando de creer en grandes cantidades. Hay que rearmonizar. Las piezas son las mismas, las partitura, me imagino, es la misma. El modelo de Caixinha.No deben olvidar que laboran en una profesión soñada. Ser futbolista es uno de los privilegios de esta vida. Pertenecer a ese mundo de ensueño no cualquiera tiene el privilegio de experimentarlo. El futbol ajusta el sistema de hermandad, de pertenencia, de solidaridad, competitividad, trabajo en equipo, esfuerzo. En aspectos que se supone hacen mejor al ser humano y al mundo. En pocas palabras: están en el futbol para ser felices y hacer felices a otros. Se supone que la pesadumbre, el dramatismo y los sufrimientos, deberían hacer acto de presencia en proporciones mínimas.Creo que Caixinha, por como lo percibo, tiene algo que es muy importante en un líder: saber de seres humanos. Napoleón, por ejemplo, era un experto en conciencias humanas. En saber introducirse en el consciente y el subconsciente de sus dirigidos. Podía convencer a cientos de miles de personas para que renunciaran a sus vidas y lo ayudaran en su causa. No pretendo dar a entender que los jugadores se mueran por su entrenador, pero sí que se den cuenta que son capaces de entregarse por una causa.