TRIBUNA FUTBOLERA

Ni Pedro ni Pako; son los jugadores

Pues no pudo Caixinha, ni lo está logrando Ayestarán. Entonces el problema no era Caixinha, ni tampoco lo es Ayestarán. Son los jugadores. Hay cosas palpables: ni atacan bien, ni defienden bien, ni generan futbol.

El único que hace su trabajo sin presentar déficit en el funcionamiento es Marchesín. Los demás corren con esfuerzo y corazón (aunque a la mayoría se les ve cara de no tener idea de qué hacer en el campo) pero eso ya quedó comprobado que no es suficiente.

El Santos es un equipo que ha abdicado de su etiqueta de campeón. No es posible que el defensor del título esté siendo arrastrado hasta las profundidades de la tabla. El prestigio no se puede tirar de esa manera. 

El problema es el grupo (y no me refiero precisamente a que no se quieran entre ellos). O eso me comenta gente que sabe cómo andan las turbulencias ahí adentro. Cuando los futbolistas traen la cabeza en otra galaxia, las cosas no van a salir bien ni aunque sacaran del retiro a Alex Ferguson.

Cuanta razón y sapiencia tuvo Caixinha al bajarse de ese barco donde la tripulación no pone de su parte para progresar.

Ellos fueron campeones, y no fue Caixinha, fueron ellos. Una liguilla fabulosa donde demostraron lo que saben hacer en el campo; lo cual es mucho y de buena calidad. Pero ahora no están produciendo nada de eso.

Sí, son los mismos y, por lo tanto, lo pueden, saben y deben hacer. Pero no ha sucedido en éste torneo. Eso se llama falta de profesionalismo. Lo he escrito muchas veces: como futbolistas de un club importante, no les falta nada.

Les pagan por jugar. Los errores defensivos siguen siendo lapidarios: cada semana que transcurre ese bloque se ve más disminuído.

El TSM ha dejado de ser una aduana complicada para los rivales. Si de por sí nunca lo ha sido, ahora menos. La prueba es que ya los rivales que vienen aquí terminan desplegando un mejor circuito de juego que el Santos.

Se sienten cómodos, les gusta la cancha. Desarrollan muy bien su juego (o por lo menos sí mejor de lo que lo hace el local). Ya es complicado encontrar justificaciones de por qué tanto tropiezo en casa. 

Ante las circunstancias podemos concluir que el aficionado santista ha tenido muy poco para disfrutar, pues el pasado torneo dieron pena en casi todos los partidos. Solamente la liguilla y el título (merecido) llegaron como un bálsamo.

Y en éste torneo la cosa pinta bastante mal. Hay que levantar ésto y no todo debe radicar en Ayestarán ¿cuánto pondrán los jugadores de su parte?