TRIBUNA FUTBOLERA

México, Vela y el “amor”

En algunos sentidos, las venganzas suelen ser dulces. La victoria de México terminó siendo un bálsamo. La historia no podrá cambiarse nunca, eso sí, porque aquel “no era penal” seguirá enterrado en el corazón de todos los mexicanos para siempre. Pero había que demostrar que no se debe vivir del dolor, ni tampoco de las experiencias amargas y mucho menos que éstas se deben guardar como algo perdurable. México se plantó en Ámsterdam (eso ya es mucho) y desplegó un nivel de juego atractivo, intenso e interesante. Bien por Vela. En él pude observar una actitud distinta, como que no es perteneciente a ese colectivo del resto de los futbolistas, ni en idea, movimientos y nivel. Es mejor. Es una lástima que no haya jugado el Mundial de Brasil. Pero eso es algo que él mismo eligió. No son muchas las oportunidades que se le pueden llegar a presentar a un futbolista para jugar un Mundial. Vela ya se perdió uno (por capricho).  Espero, si es que México llega, que no se pierda el de Rusia 2018. Nadie dudaba de su capacidad, porque la demuestra, con creces, cada fin de semana con su equipo en España. El asunto era saber dar en la tecla correcta, que algunos se tragaran su orgullo (él incluido) y terminara vistiéndose de verde. Cosa curiosa, que hasta Javier Hernández se vio bien a su lado. Un buen despliegue futbolístico, mostrando en todo momento el deseo de ganar. Aún así, no deja de ser amistoso; un simple ensayo que salió muy bien.En otro asunto: me ha llamado mucho la atención la reacción que tuvieron los aficionados santistas tras enterarse del interés del América por Quintero. La inmensa mayoría pensó en Vuoso, Benítez, Peralta y ahora ¿Quintero? Inclusive hubo santistas que empezaban a darlo por hecho. La directiva salió al quite y aclaró que no tienen la más mínima intención por desprenderse de su crack. No sé si el colombiano vaya a terminar vistiendo los colores del América, pero lo que sí sé es que el amor incondicional de los futbolistas por un club casi no existe. Habrá excepciones maravillosas: Raúl, Puyol, Maldini, Totti.No olvidemos que el Santos ya no está para rechazar ofertas de millones de dólares. Tampoco que los millones rompen cualquier contrato, siempre y cuando se apeguen a las famosas cláusulas. Pero además, hay que entender a los futbolistas: buscan siempre lo mejor para ellos y su familia, tienen que emigrar a un club donde les paguen más.