TRIBUNA FUTBOLERA

Mejoría sin premio

Ya no fue simplemente el cambio de actitud y una mejor disposición por parte de los jugadores de Pako; ahora se vio una estructura de juego y un circuito más convincente en el manejo y traslado del esférico por el campo.

El Santos ya se vio más configurado y mucho menos espeso de lo que se había notado en anteriores partidos.

La mejora ha ido emergiendo de manera paulatina, pero ya por lo menos es tangible. Lo malo es que el Santos se quedó sin recompensa por haberse reconstruido.

Seguramente ya es muy tarde para lo que queda de torneo, y cuando uno se quiere subir al tren cuando éste ya ha arrancado es prácticamente imposible detenerlo.Lo de Veracruz fue un golpe de dinámica, verticalidad y constantes bofetadas a los Tiburones. Todo eso provocó que los de Reinoso se desmantelaran. Pero el viernes ante Cruz Azul se optó por bajar un poco la marcha y el Santos estuvo un poco menos revolucionado.

Se pasó del “golpéame que yo te golpearé más fuerte” al “sé que puedo ser muy peligroso en ataque pero también debo controlar la pelota con paciencia”. Me gustó el partido. Me gustó el Santos del primer tiempo con un buen control de las áreas, tanto la propia como la rival.

Ya no fue una maraña de dudas la defensa y se vio incisivo en ataque. Lástima (para el Santos) por la genial jugada que armó Cruz Azul en el gol de Benítez: cuando las cosas están bien hechas, casi nada las desbarata. El segundo es indiscutible: golazo.

Pero mucha atención, Araujo despejó al centro y muy bombeado. Muy a modo para que Silva la empalmara perfecto. Y es que el Santos salió un poco apaciguado para el complemento. Sí hubo intentos de aproximaciones y disparos lejanos, pero nada concreto que preocupara a Corona.

Santos fue más que Cruz Azul a la hora de integrar mejores jugadas y en los lapsos de tránsito del balón fue más colectivo, más refinado. Cruz azul supo castigar cuando se le presentó la oportunidad.

Mejora sin premio. Por lo menos que sirva para que Pako vaya estructurando el próximo torneo.

El Santos ya ondea el pañuelo desde el muelle y ve como el barco de la liguilla se aleja. Brutal castigo para un equipo que casi nunca hizo valer su prestigio y categoría de campeón en éste torneo. Lo positivo es que hay un montón de áreas de oportunidad.

La cosa no deberá estar peor para el próximo torneo.