TRIBUNA FUTBOLERA

Magistralmente inoperantes

Que quede claro: si al Santos le va bien, a los periódicos (y a los medios de la Laguna en general) les va bien. Sí, porque al día siguiente la gente se interesa por leer las crónicas y opiniones sobre la victoria. Y si al Santos le va mal, no necesariamente a los medios les corresponderá el mismo efecto.

Saco esto a colación por aquello dicho por Caixinha: “los periodistas exageran los títulos para vender”. Los periodistas analizamos lo que vemos, no lo que la gente quisiera que se escribiera o dijera.

Quien tenga entendido que el periodismo deportivo debe estar al servicio de algún club, debe ser alguien a quien le hace falta un tornillo en la cabeza. Quien entienda la crítica periodística como “joder”, entiende poco de periodismo.

El Santos fue una caricatura bastante aburrida ayer en el Estadio Azteca.

Hay un detalle irrefutable que resulta demoledor: Moisés Muñoz no atajó ni un solo disparo del Santos. Y no los atajó porque no pudiera. Al contrario, no los atajó porque los jugadores del Santos no tiraron ni una vez a su portería. Santos bien podría jugar sin delanteros en su próximo partido y no pasaría nada; tanto Orozco, Djaniny y Rentería, son un adorno. Y ni siquiera bonito.

No tienen gracia futbolística alguna. En el Santos los que deberían meter los goles no los meten ni en propia puerta.

Y eso que el América anduvo medio torpe: les cuesta mucho integrar un juego convincente de medio campo hacia adelante. Menos mal para los de Coapa que el rival fue el Santos, que tiene, hoy en día, mucho menos idea que ellos.

Lástima lo de Izquierdoz, pero mandar a Molina de central y desperdiciar su aporte en la media… ahí se empezó a gestar la victoria del América. Un gol donde Arroyo no fue estorbado por nadie: con el puro cuerpo sacó de la jugada a Abella. Pobre (de Abella). Tal vez pecaron de ingenuos los que se imaginaron que el Santos de ayer podría reaccionar ante este “gran” América. Ni por dónde. Esta vez no estuvo González para salvarlos.

El Santos se está quedando en un puñado de buenas intenciones, mucho ánimo y poner el 100% de actitud e intensidad en lo que hacen, pero les están faltando cosas primarias del juego: tirar a gol, correr con sentido, tener inventiva e imaginación para hacer cosas diferentes, tener una conexión visible entre líneas.

A medio recorrido del torneo se les están quedando tiradas varias cosas en el camino. El Santos está muy, pero muy lejos de lo que se prometió por parte de su directiva tras el fracaso del pasado torneo.