TRIBUNA FUTBOLERA

¿Hoy truena algo?

Dos equipos con altas urgencias: tanto Santos como Chivas levantan hoy el telón del TSM inmersos en una incertidumbre que se percibe por todos los sectores. El Santos ha ido colapsándose jornada a jornada. Un tanto (o un mucho) similar es el caso del Guadalajara.

Hay varios frentes abiertos. El lado futbolístico es el principal foco de atención en Chivas porque integran un rico plantel que pareciera nunca termina por obtener la consistencia que debería.

Por momentos juegan muy bien, pero por otros se agrietan en todas las líneas. Le ponen corazón, pero a veces el derroche de esfuerzo termina reflejándose más en un desorden colectivo.El Santos se ha vuelto un intento eterno de hacer bien las cosas que, regularmente en este torneo, han salido mal.

Cambios constantes de un partido a otro y un entrenador que parece ya perdió la brújula. El Santos parece que empieza cada partido como si iniciara una mini pretemporada; es como si se tratara de empezar de cero en cada juego, de ir armando poco a poco el rompecabezas cuando ya debería estar armado desde antes del inicio del torneo.

Salir sobre la marcha a ver si la divinidad echa un empujoncito es pecar de inocente. Los de Zubeldía iniciaron con muchos ánimos y un rostro ilusionado, pero el transcurrir del torneo les ha ido esfumando la ilusión.

A mi parecer el Santos tiene un buen plantel en el cual discurren muchas cualidades y capacidades futbolísticas, pero tienen un guía en la banca que no ha encontrado la metodología adecuada para sacar el verdadero potencial de su plantel. Sí, siento que el problema principal es Zubeldía.

No había podido contar con la plantilla completa, pero aun así el funcionamiento no ha sido el esperado.

Me pongo a reflexionar sobre lo que sería, para cualquier jugador, escuchar una charla táctica de Zubeldía y una de Almeyda… hay un mundo de diferencia en cuanto a explicar el futbol y sus sistemas, así como sus variantes y contextos.

Zubeldía deja mensajes y declaraciones vacías, con forma pero sin fondo. Ya quisiera tener la claridad de ideas que, haciendo a un lado su explosividad, tenía Caixinha.

Obvio tampoco le alcanza para igualar, en ese aspecto, a Matías Almeyda. Esto se trata de convencerse de una idea y en Chivas veo un equipo que por lo menos cree en su pastor. En el Santos noto un grupo de hombres con la mirada desorientada en el campo y que no encuentran el rumbo ¿Tronará hoy algo?