TRIBUNA FUTBOLERA

FALTA ALMA

Pues sí. Falta alma. Santos tuvo un primer tiempo bastante malo. Aproximaciones inexistentes durante los primeros 45 minutos. Salvo un cabezazo de Orozco, el equipo de Caixinha no logró hilar nada atractivo. Aterrador inicio ante un Cruz Azul que no es la gran maravilla. O por lo menos no como lo fue Veracruz en la jornada uno ante el Santos. Por eso debe haber preocupación, y ocupación, por parte del cuerpo técnico. Preocupante que el equipo, cuando tuvo cierto cambio de dinámica con la salida de Calderón y el ingreso de Salinas, se quedó en un simple y vano intento por mejorar. Nada; ralentizados conforme avanzaban los minutos. Por momentos el Santos juega en cámara lenta.Lo que más me preocupa es que el Santos tiene serias dificultades para construir futbol. En dos jornadas no han logrado fabricar jugadas bien configuradas, futbol de calidad. Nada de eso se les ha visto. Caixinha ha tenido que recurrir a la heroica y agarrarse a alguna circunstancia épica ya al final de los partidos porque su equipo no genera, con crea ni tiene imaginación. Es el segundo partido en el cual quedan mucho a deber. El futbol del equipo no es de “AAA” (Triple A). Lo menciono porque viene Monterrey al TSM y seguramente los precios se elevarán un tanto más. Mala idea, teniendo en cuenta que requieren llevar más gente al estadio.Por lo menos Marchesín trae un puls distinto: Se ve seguro, es ubicado y tiene buen despeje. Hizo bien su trabajo. La defensa se vio aguerrida, pero en el gol de Junior hubo un abismo de indolencia defensiva. La penitencia fue muy grave: recibir el gol que dictaminó el destino, otra vez triste, para el Santos. Segundo partido y segunda derrota. El futbol empieza a ser un tanto cruel con el Santos. La suerte no se trae ni al comprar muchos billetes de lotería. No por haber trabajado mucho durante la pretemporada se garantiza que durante el torneo las cosas irán viento en popa. Por momentos veo mucha intención por ponerle intensidad, pero hay algo en el mecanismo que no cuadra, que no termina por carburar. El Santos pasó de estar en un abismo psicológico a tratar de mejorar, pero mejoró solamente un poco sobre sí mismo. Lo que siguió fue un hundimiento severo, lastimoso y carente de toda idea futbolística. Los nuevos poca diferencia hacen. Decía Alberto Canedo que requieren tiempo para mejorar, pero la cúpula debe tener claro que prometieron mejoría con éste nuevo proyecto. De momento, repito, de momento, no hay mucho asomo de ello.