TRIBUNA FUTBOLERA

Emoción sin premio

Santos sigue sin alma por momentos. Parece que quiere, pero no puede. Parece que se atreve, pero no se atreve. Parece que se vuelve peligroso, pero no asusta a los rivales. Salió Crosas de inicio pero también salió de cambio al minuto 38 porque no es (ni nunca ha sido) una solución para cambiarle la fisonomía al equipo. Ribair puede hacer sólo el trabajo de ambos. Crosas no es necesario... en el Santos. Caixinha se dio cuenta que a Tigres había qué lastimarlo, preocuparlo. En ese sentido acertó, aunque ¿verdad que no es lo mismo jugar contra 11 y no contra 10 durante 50 minutos como ante Toluca?
En el primer gol de Tigres hubo desatenciones. En pocas palabras: los de Tigres sí hicieron por la pelota y los de Santos, no. Juan Pablo Rodríguez: Hay que seguir el balón, hay que seguir la jugada ¿por qué Pulido sí fue por el balón para meterlo a la portería y tú no fuiste para intentar cortarlo? Iban los dos leyendo la misma jugada. Eso se llama irresponsabilidad o incapacidad. De Calderón ni hablamos. No merece ni ser analizado. Lo más serio es que el medio campo verde sigue sin tener cimientos sólidos: cuando se trata de construir futbol, padecen serias lagunas mentales futbolísticas.  
Lacerda es un intento de lateral izquierdo. Caixinha es un “genio” al haberle inventado esa posición en Santos. Felicidades, es un homenaje a lo que no debe ser ni hacer un lateral izquierdo. Que le sirva de ejemplo a los niños de lo que es un mal defensor. Su sector fue una autopista para los atacantes de Tigres. No le llega ni a los talones a Mares y, mucho menos, a Abella. Hay muchos detalles puntuales que requieren ser subsanados. El Santos no termina por cuajar en la cancha, parece que está un tanto crudo y agrio.  
Aunque me gustó el segundo tiempo. Santos puso las circunstancias al tú por tú. Digamos que hubo lucha, pero a la vez desorden; intenso, con llegadas de ambos. El gol de Santos fue muy merecido. Lástima de la falla de Peralta con todo el panorama a su disposición. Ante semejante escenario es letal, pero en el Universitario, falló. Ambos equipos estaban urgidos de victoria, tal vez el empate es un tanto justo por lo hecho por ambos equipos. Tigres fue superior en el primero y en el segundo Santos equilibró las acciones. Al final es un punto que les sirve de muy poco a ambos. Para Santos empatar en Monterrey no es algo grave, pensará Caixinha, pero que no se le olvide que su equipo sigue metido en un túnel oscuro.