TRIBUNA FUTBOLERA

Contrastes: México y España

Sorprendido por la actuación de México e impactado por la presentación de España. Dos mundos distintos hasta antes del Mundial y ahora dos universos contrapuestos. Primero México: enmendarse es de humanos. Hacer acto de introspección es parte de la vida. No sé si los de Herrera hayan hecho lo segundo, pero lo que sí es claro es que la selección mexicana se enmendó en pleno Mundial. Tal vez sea el espíritu popular de los tan famosos dichos: “los mexicanos siempre damos la cara en los momentos importantes”. Puede ser, aunque no es algo que suela suceder muy a menudo. Pero Peralta y compañía levantaron la mano y dijeron: ¡presente!México dio su mejor partido en mucho tiempo. Ni si quiera en la eliminatoria o en partidos amistosos tuvieron un despliegue como ante Camerún. Es curioso, porque el TRI no daba indicios para confiar, para apostar, tanto económica como intelectualmente, por ellos. Agradable sorpresa, por su puesto. Además se sobrevivió a un (otra vez) pésimo arbitraje; apenas inició esto y los silbantes ya meten histeria. Buen juego entre líneas, conexión con sentido y flujo constante del balón, aproximaciones claras, goles (incluyo los dos mal anulados) y la constante sensación de verse siempre superior a su rival en turno. México nos deja con buenas sensaciones. Lo fantástico: miles de mexicanos en la tribuna. Lo clásico: Peralta es el héroe.El mismo día, el mundo presenció atónito el desmoronamiento del campeón del Mundo. Inimaginable. Se podría esperar casi cualquier cosa en Brasil, menos que Holanda fuera a pulverizar a los de Vicente del Bosque. Viendo a España me acordé mucho del Barcelona. Y cómo no, si en gran medida han sido sus jugadores los pilares de los éxitos de la Roja. Y así como el Barcelona se fue consumiendo con los años en su estilo y en su sistema, la enfermedad se extendió hasta la selección española. Toque tras toque pero sin sentido, pocas aproximaciones de cara al marco y una defensa colapsada tras los embates constantes de los holandeses.Casillas, el hasta hace no mucho mejor portero del planeta, se vio como un debutante en copas del mundo. Dos errores imperdonables para el campeón de Europa con el Real Madrid. El Mundial ya empieza a mostrarnos sorpresas de todo tipo. La gran mejoría de México no era muy pronosticable y lo de España ni en una pesadilla habría hecho acto de presencia. México tiene ahora una fuente de confianza muy alentadora. Jugando así se puede tener optimismo por encima del pesimismo.