TRIBUNA FUTBOLERA

Caixinha “reloaded”

Sí, Caixinha recargado. Lo confieso, me cae bien el portugués.

Siempre he sentido debilidad por los entrenadores que muestran el carácter y pocas veces lo esconden; esos que se presentan en el campo y ante los medios con su naturaleza tal y como es.

El hombre es tenaz, aferrado y siempre saca por la boca el fuego que se genera en su interior. Lo malo es que su Santos no tiene nada qué ver con él, con su personalidad. Estoy seguro que si todos y cada uno de los jugadores se desempeñaran en la cancha a la par del carácter y personalidad de su entrenador, la afición vería el despliegue de un grupo de fieras, y no de un puñado de “guerreros” que ni flechitas disparan a su rival.Pero bueno, empiezo a caer en cuenta que tal vez el discurso (la teoría) y los constantes señalamiento de su entrenador han provocado que sus dirigidos empiecen a sentirse disminuidos y ya no comprometidos al 100% con él. Puede ser que no, pero esa es la percepción que empiezo a tener. Si los delanteros no meten gol, no es culpa del DT.

Si el árbitro los perjudica, tampoco. Pero si no logra convencer de su idea a sus chicos, ahí si es problema de él y nadie más tiene la culpa. Entiendo el malestar de todo el entorno con los silbantes, pero eso viene a ser un buen camuflaje para tratar de desviar un poquito la atención de su pésimo nivel futbolístico, a sus 6 partidos sin victoria, de su estadio vacío, su nula propuesta y su aburrido futbol.Si jugaran según lo que tanto prometieron tras el anterior fracaso y tuvieran una dinámica importante y una contundencia palpable, los errores de los árbitros no serían determinantes. Pero como no dan una en el campo, cualquier error de de negro acaba tumbándolos.

Sí, porque no logran contrarrestar todo eso con sus armas futbolísticas.

Lo magnífico es que Caixinha ya lo tiene todo resuelto, ya que es un innovador y un parteaguas en México. Por eso ya tiene la solución a los serios problemas del Santos. Hay síntomas serios: juegue quien juegue, la cosa termina siempre igual.

Caixinha diseñó éste “nuevo Santos”, él trajo refuerzos (que no la han hecho mal, salvo Djaniny) y diseñó su equipo. Cederle la iniciativa al rival nunca deja nada bueno, como ante América, como ante Tigres. En cada partido el Santos se tiene que reconstruir de sus males y tiene que curarse en vida de sus constantes heridas.