TRIBUNA FUTBOLERA

Caixinha construye

Santos ha entrado en una etapa de cambios. Algunos de ellos son turbulentos, porque varios nuevos llegarán. Llegó el adiós de Juan Pablo Rodríguez, uno de esos mariscales de campo en extinción. Como él, ya no queda casi ninguno. Deja una huella imborrable, adornada con títulos y sufrimientos. Pero se queda tatuado en la memoria de todo el entorno santista. Se le va a extrañar, claro está. Deja un hueco difícil de llenar, porque si hay un sector del campo donde el Santos ha batallado en los últimos años es ahí, en la media. El único rescatable al 100% era él. Los demás: Salinas, Ribair, Calderón, Cejas (cuando jugaba atrasado), Escoboza, no llegaron a tener habitualmente una constancia marcada.Pero llegarán varios nuevos destinados a moverse por esos senderos del terreno de juego. Reflexionando sobre ésta reestructuración (que ya va adquiriendo forma) concluí que éste “nuevo” Santos será, por fin, construido y armado al gusto de Pedro Caixinha (o eso parece). Por los movimientos y ajustes que se van confeccionando se pueden deducir dos cosas: El Santos no escatimará en gastos y Caixinha va muy ligado a las altas y las bajas del equipo. Desde que llegó no había tenido la posibilidad de armar su equipo como él hubiera querido. En ésta ocasión está sucediendo. Habían sido más los golpes por perder a Peralta y a otros más en el pasado, teniendo por contraparte algunas altas no tan significativas.Empiezo a notar a la afición ilusionada. Los primeros en sentir los efectos de los cambios, son ellos: los aficionados. Y es que los cambios urgen en determinados momentos. Al Santos ya lo estaba rebasando esa urgencia, aunque había algunos que no querían aceptarlo. Pues bien, tuvo que llegar un fracaso sustancial para que cayeran en un abismo de reflexión y tomaran cartas en el asunto. Ahora, todos en paz y trabajando, porque armar un proyecto no es sencillo, pues se necesitan los engranes que hagan funcionar bien la maquinaria. Los engranes ya los están adquiriendo, sólo falta ponerlos a punto.Siento que la cosa irá bien. No me pongo en los zapatos de un aficionado ilusionándose, porque soy de los que no creen hasta que ven. Lo que me tiene un poco ansioso es comprobar que la propuesta será atractiva, acompañada de dosis de entrega, pasión e intensidad. Suena maravilloso; así lo prometió el presidente del club en televisión. Su primera tarea será dejarle eso en claro a Caixinha, a los nuevos y a los que ya estaban, para que no se les olvide nunca.