TRIBUNA FUTBOLERA

Aceitar los engranajes para retomar el rumbo

Aveces hace falta una derrota. Fue la de Toluca. Suele suceder  en este curioso mundo del futbol que cuando un equipo ha entrado en una vorágine de funcionamiento positivo, se debe hacer una ligera pausa para replantear las cosas, analizar el rumbo que se lleva y reflexionar sobre lo que se pretende y lo que se está haciendo para lograrlo.

Lo malo es que ya cuando vamos encarrerados parece que nada nos detiene. Eso parece, pero de pronto surge algo que nos pone en nuestro sitio. El Santos venía muy bien hasta antes de llegar a Toluca, con una inercia de juego que terminaba absorbiendo a sus rivales y los arrastraba hacia las condiciones que imponía.

Tal vez esa derrota fue una señal para que los de Siboldi se den cuenta que a pesar de estar haciendo un buen torneo eso no siginifica que gozan de una estela especial. Es un equipo que se ha ido equilibrando en su funcionamiento y que algunas de sus individualidades andan muy puntuales y otras muy incisivas.

Eso ha arrojado como resultado un equipo funcional, dinámico y vertical que está divirtiendo a su afición. Parece que la esperanza ha regresado. En un estadio donde hace apenas un torneo no se reía ni Dios, la gente ha vuelto a ser feliz.

Pero tras la derrota toca retomar el rumbo: los engranes están ahí funcionando como se debe. Lo que sucedió el pasado domingo fue solo una ligera avería que no ha traído consecuencias graves.

Lo tranquilizador es que cuando la maquinaria falla solamente hace falta ponerle un poquito de aceite.

Y viene Cruz Azul y viene

Caixinha. Muy bienvenido sea Pedro, campeón con el Santos gracias a una de las mejores liguillas en la historia del club. Caixinha llegó a La Laguna siendo nadie y se fue siendo alguien. A nadie se nos olvida su explosivo e irreverente carácter, pero tampoco olvidamos su locura por el trabajo bien hecho y el control de sus dirigidos.

El partido de hoy pinta para algo bueno. Son muchos los factores que invitan a creer que así será. Cruz Azul aún está algo lejos de tener tatuado el sello del portugués. Pero ya por lo menos tienen brújula. ¿Y el Santos? pues a confirmar que lo de Toluca fue un accidente futbolístico. Hoy debe ganar en casa. El TSM, que se deberá llenar, debe llevar al equipo en hombros. ¡Todos al Estadio!