Tribuna futbolera

Esa forma de ser

Por fin. Santos tiene una forma de ser muy marcada en los partidos. Hasta que, después de muchísimo tiempo, se percibe y se refleja que van (ahora sí) a ganar siempre en cualquier campo. Lo escribí en mi artículo anterior; Santos es como un tsunami que se ve venir a lo lejos, y una vez que ha llegado, lo único que resta es esperar la devastación para su rival en turno. Ante Morelia no sucedió a tal magnitud, pero los locales terminaron pidiendo la hora porque el tsunami de Caixinha ya estaba haciendo estragos. Santos debió haber ganado en Morelia. Como casi siempre, fue de menos a más.
Pero me quedo tranquilo, porque el vértigo y la vorágine que el Santos está mostrando se nota muy bien cimentado. Es un equipo que en cuanto se siente agredido saca las uñas. Aunque sigue habiendo un factor que tiene algunos cabos sueltos: parece que los jugadores sienten que los partidos empiezan al minuto 30, o 40, o hasta el segundo tiempo, que es cuando espabilan. Eso es desperdiciar minutos. Pero bueno, tal vez así les gusta o es parte del plan para generar un contexto de dramatismo. ¿Y si jugaran también el primer tiempo de los partidos como juegan el segundo? Tal vez les iría, como coloquialmente se dice, “más mejor”.
Me gusta el progreso que está teniendo Rentería: cada vez se le ve más convencido de lo que hace y cada vez más se nota compenetrado con sus compañeros de ofensiva. Se tardó una eternidad en carburar en este equipo, pero ya nos está demostrando que existe. Ese aparato ofensivo me agrada: Peralta, Orozco, Rentería y Peralta. Muchas cualidades distribuidas por todo el sector rival que sin lugar a dudas terminan por enloquecer a los defensores. El próximo partido es ante Peñarol y el Santos debe luchar por el primer lugar. Suene muy accesible, dicho sea de paso.
Después viene Pumas al TSM y ese deberá ser el mejor partido de la jornada. Los dos equipos saben, quieren y pueden.