Tribuna futbolera

Ese es el camino

El Santos salió bastante feroz ante Toluca. Resolvió el partido en los primeros minutos del encuentro y se encargó de generar una convulsión total en el pobre equipo de Cardozo. Cabe mencionar que Santos ha aprovechado de muy buena manera el enfrentarse, en sus dos últimos partidos de liga, a dos equipos en ruinas: Guadalajara y Toluca. Cuando uno tiene cómplices como éstos, todo se hace más fácil y las complicaciones no vienen como avalancha. Santos demostró que se pudo reintegrar en casi todos los sentidos. Ayer la línea defensiva estuvo bien; Izquierdoz mejoró y su sector supo contener cuando debió.Me gustó esa capacidad para saberse rehacer con respecto a sí mismos. La ofensiva carburó bastante bien, abanderada en una actitud de lucha y nulo conformismo. Quintero, Rentería y Orozco, presentes en el partido de manera latente y siempre con la actitud de superar al rival a como diera lugar. Sí, un Santos diferente que cuando quiere, puede. Pero el triunfo del viernes los desnuda en su actitud ¿por qué no juegan así todos los partidos? ¿Nos están dando a entender que su profesionalismo sólo sale a flote cuando están ante un panorama muy complicado que ustedes mismos construyeron (por apatía en el campo) y después hay que sacar las papas del fuego cuando les regresan las ganas por jugar bien al futbol? Para reflexionarse.No sé si tenga que ver, pero extraño un poquito esa pasión loca de Caixinha. Está bien que a veces se le desbordaba y enloquecía en el campo. No por nada alguna vez dijo Miguel Herrera: “No es un santo como todos ustedes lo pintan”. Nos quedó claro. Muy bueno es que esté siendo tratado por profesionales para controlarse, pero creo que de una tormenta de emociones que era, se ha convertido en una dulce llovizna. Siempre estaba encima del rival y de los suyos. Espero que esa pasión, que ya no explota en la cancha, sí explote en el vestidor para con sus dirigidos. Lo bueno es que él casi siempre reconoce cuando sus pupilos no dan el ancho en cuanto a actitud.Sigue el Atlas. En un campo históricamente no complicado para el Santos. Pero este Atlas es un nuevo Atlas; mejor construido y con una inyección de confianza sobresaliente. Uniendo factores de ambos equipos, deberá ser un gran partido. Imperdible. Esta será ya una verdadera prueba para el Santos; ya no tendrá en frente un equipo destartalado como los dos anteriores rivales que lo ayudaron a triunfar. Los cimientos de la racha positiva están siendo firmes. Ese es el camino.